viernes, 31 de agosto de 2012

Peor que el olvido.


Peor que el olvido...
Fue frenar las ganas de volverte a ver.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Ton. Ton. Ton... Campanada tras campanada. Sonido tras sonido. Vibración tras vibración hacían partir mi corazón en trocitos, trocitos tan pequeños que sería casi imposible de recomponer mientras miraba tu cara de fragilidad, de dolor, de sufrimiento, de incomprensión... Algo que nunca había sentido invadió mis entrañas. Tenía unas ganas inmensas de llorar. De apartar a toda aquella gente y abrazarte tan fuerte que te llegaras a romper, pero no lo hice, y me quedé como aquella muchedumbre, intentando acompañarte mientras veía el sufrimiento resbalar por tus mejillas. Solo, tan solo que casi consigo volverme loca... Salí corriendo de allí. No quería dejarte, pero a veces, a veces en la vida, la mejor forma de ayudar es teniendo paciencia. Y la he tenido, y mientras... sólo espero que sepas, que aún tengo una necesidad inmensa de abrazarte. No tengas miedo. Estoy aquí, casi tan indefensa como tú.

miércoles, 22 de agosto de 2012

martes, 21 de agosto de 2012

Me gustas tú.





Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad. Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de los consejos sensatos dejando las soluciones en manos de nuestro padre Dios.


Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de sí, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio.


Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme. La gente que tiene tacto.


Me gusta la gente que posee sentido de la justicia.


A estos los llamo mis amigos.


Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor. La gente que nunca deja de ser aniñada.


Me gusta la gente que con su energía, contagia.


Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.


Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.


Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.


La gente que lucha contra adversidades.


Me gusta la gente que busca soluciones.


Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni cómo lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.


Me gusta la gente que tiene personalidad.


Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.


La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría, los sueños, el arrepentimiento y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE.


Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mí, me doy por bien retribuido.






(Mario Benedetti. La gente que me gusta)

viernes, 17 de agosto de 2012

miércoles, 15 de agosto de 2012

martes, 14 de agosto de 2012

Odio no poder...


Odio no poder hacerlo. Odio no poder presentarme en tu casa con una botella de Whisky de ocho años y emborracharnos hasta olvidar. Olvidar que ha pasado el tiempo. Olvidar que las cosas han cambiado. Olvidar que las cosas no van bien. Simplemente olvidar. Olvidar que existe el tiempo  por un momento y olvidar lo que está ocurriendo. Olvidar, para luego darnos cuenta de que esto no es cierto, de que estamos donde estamos y como estamos y que tú puedas romper a llorar. Llorar sin cesar. Llorar hasta liberar tu alma de esa incongruencia, de esa incomprensión, de esa rabia contenida. Llorar, para luego gritar, y pegar patadas a un árbol hasta que nos duelan los dedos de los pies, tanto que se nos quite el dolor de corazón. Y entonces, en ese preciso momento, correr, correr tan lejos, tan rápido... que el tiempo no sea capaz de alcanzarnos, burlar a la vida por unas horas. Hacer puenting. Besarte. Abrazarte. Tan fuerte que sientas que te vas a romper. Y romperte en pedazos por fuera para poder empezar a recomponerte por dentro, porque no puedo verte así, porque odio verte así y porque estoy rota desde el día en que vi aquella inexpresión, aquél océano sin final en aquellos ojos que tanto he añorado, en aquella mirada que tanto he deseado. Y llevo días llorando el mar de lágrimas que tú no puedes soltar, lágrimas de impotencia, lágrimas por no poder correr hacia ti, por no poder sacarte, por no poder simplemente permanecer a tu lado, sin decir nada, sin respirar si quiera, por si acaso eso pudiera molestarte... Lágrimas por no poder llevarte un bizcocho de esos que me ha dado por hacer ahora, con forma de corazón y de varios sabores, que aunque ya sepa que tú los harías mucho mejor, también sé que pocas personas podrían hacértelo con tanto amor... Lágrimas de inconsistencia, lágrimas de deseo, de rabia y hasta de desamor. Lágrimas por ti, mi amor. Lágrimas por mi imposible y por tu situación. Recibe al menos una caricia dulce, tan dulce, que pueda secar esas lágrimas que no dejan de caer por tus mejillas sin tan si quiera humedecer tu rostro, tan dulce, que te haga soñar por un momento, que esto no es cierto, porque al fin y al cabo, mi amor... ¿qué es cierto? ¿qué ocurre de verdad? ¿qué nos lleva hacia donde el viento sopla fuerte? Lo cierto, es lo admirable que es la fortaleza de algunas personas, y eso, eso es con lo único que nos podemos quedar. 

lunes, 13 de agosto de 2012

Buscó la puerta del mundo con el alma hecha jirones



Como un castillo de arena,
Como una torre de naipes
Así te deja la pena para que no te levantes.


Se fue buscando problemas
por no encontrar soluciones.

Buscó la puerta del mundo con el alma hecha jirones.

Si hubiéramos llegado
no habría descolgado sus ganas de escapar
salió de la trinchera
desnuda sin bandera y con ganas de volar.


Se fue, se fue, se fue
como bala perdida sobre un campo de minas
Se fue, se fue, se fue
no esperó la mañana donde todo se aclara
y se fue.


Dejó una foto vacía
con la sonrisa pintada
abrió la puerta del mundo con la llave equivocada.
Se le mojaron las alas
se le secaron las ganas

se despidió a duras penas, se escapó de madrugada.


Si hubiéramos llegado
no habría descolgado sus ganas de escapar
dejó lo que se queda
recuerdos que se queman con ganas de llorar.


Se fue, se fue, se fue
como bala perdida sobre un campo de minas
Se fue, se fue, se fue
no esperó la mañana donde todo se aclara

Se le apagó la vida
el día que se fue y no sé ¿por qué? Y no sé
no quiso otra salida
con tanta calle pa’ correr, yo no sé


Tan solo parecía
quitar lo que dolía
eso es todo lo que sé
Se fue, se fue, se fue
como bala perdida sobre un campo de minas
Se fue, se fue, se fue
se escapó de la guerra, se salió de la tierra
Se fue, se fue, se fue
no espero la mañana donde todo se aclara 
y se fue.
Depresión. Hastío. Tristeza.

Permanece inmóvil frente a un susurro en calma. Todo. Nada. La cabeza estalla. Los ojos ya hinchados enmudecen el alma. Se levanta. Mira al espejo, manchado restos del día anterior. Náuseas recorren todo su ser. Náuseas por ver su alma destrozada en mil pedazos y náuseas porque su débil cuerpo ya no puede más. Cae y se agarra fuertemente al inodoro, deposita lo poco que le queda de vida y reptando camina hacia la cocina. Agua, pastillas o un cuchillo. Lo que sea con tal de acabar con este sabor. Lo que sea con tal de acabar con este olor. Lo que sea con tal de calmar el ya insufrible dolor. Ya ha perdido el miedo. Sin embargo no la conciencia, así que reza, reza lo más fuerte que sus cuerdas vocales le permiten y lo más profundo que su alma le deja llegar. Entre sollozos se descubre un ruego que suspira fuerzas por un mañana. Fuerzas para que su propio y autodestructivo ser, le permita llegar hasta un inseguro mañana, pero un día más al fin y al cabo. Y así consigue deshacerse del fuego que le quema sus entrañas, se mete en la ducha y deja que el agua se lleve todo el sufrimiento inexplicable. Sale. Se mira al espejo y se percata de que no puede seguir así. Con una barra de labios más roja que la sangre que esperaba ver corriendo por sus venas decide colorearse el rostro y salir a la calle a respirar. Respirar. Por un momento se ha olvidado de respirar, lo más importante en toda su vida.


domingo, 12 de agosto de 2012


El Sol saldrá mañana...

Una heroína de cuento.



La miro. Está sentada a mi lado. Es fuerte, tan fuerte que ya nada le puede romper. Su pequeño esqueleto hace que parezca efímera, volátil, que parezca  fácilmente rompible, algunos dirían que de pasta blanda. Pero es la coraza que cubre un corazón increíble, amable fuerte y sincero. Es una heroína de cuento. Es ella. Lleva una semana sin a penas haberse apartado de mi. No hizo falta mucho. Solo una mirada. Quizá un silencio en forma de socorro y ya nunca estuve sola. Últimamente he estado realmente perdida, pero sin embargo, sabía que no estaba sola, mirase donde mirase, allí estaba ella, ofreciéndome su sonrisa, su conversación, su sensatez y su inteligencia. Me duele ver cómo a veces se pierde de una manera absurda, pero sé que lo hace consciente, sé que en el fondo sabe perfectamente el suelo por donde pisa y lo que quiere, de manera que no me asusta ni lo más mínimo. Le admiro y le admiro por estar permanentemente y a pesar de todo ahí, al pie del cañón. Con nuestros momentos, nuestras épocas. Nuestros si y nuestros no, pero al final, resultó estar más cerca de lo esperado.


No te vayas nunca.





jueves, 9 de agosto de 2012


Con un exceso de hormonas en la piel, miro el café recién preparado sin mucho entusiasmo y una sola mirada fugaz me obliga a percatarme de que el color carbón que inunda el cristal es excesivo. Triste, decido ponerle solución vertiendo un poco de esta mezcla venenosa por el desagüe y añadiendo un poco de leche a la disolución. Mientras lo hago, consigo darme cuenta de que ya es tarde. El café ya lo había manchado todo con su sutil desliz por la cuchara que lleva mi nombre. Ya estaba impregnado en cada hueco de aquél enlace químico, ya nada podía hacer, y lo hecho... solo ha llevado a que a simple vista, el color sea algo más tenue, pero el sabor... el sabor del café es difícil de quitar...


De por qué te estoy queriendo, no me pidas la razón 
pues yo misma no me entiendo con mi propio corazón...

Bad decisions make good stories.



A veces prefiero que me imagines así. Vulgar. Obscena. Tal y como me comporto en la cama, tal y como me conociste. A veces prefiero que me veas como aquella zorra inconsciente, inalcanzable. A veces prefiero que llegues al extremo de no olvidar nunca la protección porque no sabes con quien estuve la noche anterior. Lo prefiero. Lo prefiero antes de que sepas que te espero cada noche abrazada a mi almohada, que imagino cada día que apareces de la misma forma que desapareces de mis sueños cuando permito a la luz entrar ante mis ojos entre abiertos aún por el somnoliento olor matinal. Prefiero que no sepas que soy y seré mujer de un solo hombre. Que desde que te probé no he vuelto a degustar ningún otro sabor, que ya no tengo lágrimas de desamor, no hay dolor, hastío, se evaporaron las lágrimas de placer muerto para que mis ojos se bañasen en la profundidad de un océano que sólo proyectan cuando estás muy dentro de mi, ante el silencio de la noche y un grito seco en mitad de la nada, acompañado de una vibración redundante y un orgasmo prolongado, prolongado en el espacio, en el tiempo y en cada uno de los universos paralelos en los que crees. En todos y cada uno de ellos. De manera, que prefiero cantar una melodía desafinada y decirte : que me vuelvo vulgar al bajarme de cada escenario. Y así, en el fondo quieras agarrarme bien fuerte no vaya a ser que me quisiera ir. Y así, en el fondo, asustarte, asustarte tanto como yo lo estoy y que decidas salir corriendo y me libres de cualquier responsabilidad que pueda tener. Pero... en el fondo, me conoces, lo puedes leer en mis ojos. Simplemente no quieres creer. Pero como alguien muy sabio me dijo:

Bad decisions make good stories.

Así que decido teclear un batiburrillo de sentimientos y sucumbir ante la idea de tenerte para siempre 

miércoles, 8 de agosto de 2012


Si nada nos salva de la muerte, al menos, que el amor nos salve de la vida.


-Pablo Neruda-

viernes, 3 de agosto de 2012

Una tarde de película.

Las seis. Intento que no se note la tremenda excitación que tengo porque llegue desparramando unos cuantos folios encima de la mesa y abriendo por momentos a mi querido Wilde, sólo por recordar. Diez minutos después aparece. Corriendo como es su ritmo habitual. Sin embargo, nunca le importa esperarme. Nos cambiamos rápidamente y nos vamos. Destino: isla de Zújar, un paraíso terrenal que aún no conozco. Estoy algo callada. Llevo mucho tiempo pensando que estoy jugando con fuego, que me estoy metiendo donde no me tengo que meter, pero no puedo evitar dejarme llevar, últimamente esa es mi filosofía de vida y estoy dispuesta a sufrir las consecuencias. Conozco de su mano los increíbles parajes de La Siberia extremeña. Lagos interminables. Colores inimaginables. Dosis de Serotonina segregando que nunca hubiera podido imaginar. Estoy volando, volando hacia ningún sitio, volando hacia todos. Como drogada. Me dejo llevar. Me explica con ternura cada sitio que vamos viendo. Y a falta de una buena cámara de fotos, intento grabar cada paisaje en mi memoria. Llegamos a nuestro destino paradisiaco. Una playa en medio de una montaña. En medio de un bosque. En medio de la región extremeña. Noto como la gente nos mira curiosa por nuestra música, nuestro transporte, nuestra forma, nuestra mirada. Somos distintos. Simplemente distintos a todo lo demás y es inevitable girarse cuando ves algo que se sale de lo normal, lo entiendo y lo aprecio. Caminamos hacia la arena y nos damos un baño de agua dulce, inesperada en tal paisaje. Reímos, nos abrazamos y percatamos que la vida nos está regalando imágenes de película, así que decidimos jugar. Y de esa manera, sin darnos cuenta hacerlo aún más especial. Nos miramos sabiendo que lo estamos haciendo, que ya es inevitable, que algo ha empezado. Sale corriendo en busca de Shiva que se ha despistado y yo me quedo dentro admirando simplemente su forma de caminar, su espalda, su manera, por un instante mi cabeza me hace decir cosas sin sentido, tan insensatas como un te quiero para mí, te quiero para siempre. Por suerte él ya está demasiado lejos para oirlo, aunque no lo suficiente como para no sentirlo. Seguimos jugando y decidimos que si la vida nos ha regalado romanticismo, no podemos hacer nada contra ello. Así que me agarra, me agarra tan fuerte que nunca me podría soltar y comienza a besarme con una pasión que sólo la conocía en alguien más, en mí misma. Salimos, charlamos durante horas. Reímos sin parar. Disfrutamos y nos echamos a andar. Pegados, pero a cierta distancia. Se adelanta, me espera. Tenemos ritmos distintos pero no parece importarle. No caminamos al mismo son, pero de nuestros pasos resulta una melodía casi divina. Después de observar cada rincón, volvemos. Cantamos, contamos chistes y reímos sin parar y cuando queremos darnos cuenta la vida nos lo vuelve a regalar... Un momento perfecto. Una luna llena como nunca había visto. Con un color oro que nunca pensé que existiera. Y al pasar una curva, un paisaje de cuento. La luna se refleja en el agua entre montañas. Como un final feliz. Como algo que sólo se puede leer. Como una postal. Como el amor. Indescriptible. Paramos y decidimos fotografiarlo con la mente. Hubiera sido una maravillosa postal, porque nos abrazamos tan fuerte que sentimos nuestros corazones latir. Después de respirar profundo, continuamos nuestro camino. Yo no puedo evitar sacar la cabeza, notar el aire. Empaparme del momento. Es verdaderamente increíble. Finalmente y para acabar nuestro cuento de princesas, cenamos en un castillo medieval, con un acceso de calles empedradas. Hace viento. La noche está realmente oscura y la Luna nos regala su presencia posándose en las almenas del castillo. Sentí como me guiñaba un ojo. Sentí por cada poro de mi piel como alguien, algo o yo misma, me estaba haciendo uno de los regalos más deseados del mundo. Vida. Gracias Joaquín, por formar parte de ello.

Maldito amor

Me gusta más de lo que tan si quiera nunca hubiera imaginado, de lo que jamás hubiera esperado. Tenia que ser un imposible. Sin embargo la vida nos está regalando dosis de romanticismo que intentamos ahogar en cuanto nos
Vemos amenazados por ellas, pero aun así, nos regala atardeceres, momentos inolvidables.

Ayer, después de una tarde de película, por primera vez hicimos el amor. Es curiosa, la maldita diferencia entre el sexo sin más y el amor... Con pudor puedo decir que creo que nunca había disfrutado así, o al menos, no lo recuerdo. Me besaba lentamente, tan lentamente como su excitación le permitía llegar, tan lentamente como las altas horas de la noche nos permitían besar, y finalmente me hizo suya, tan suya que por un instante pensé en quedarme allí para siempre. Qué raro es esto de la vida! Me confieso cada día, cada vez que pienso en él desde aquel día en que le conocí... Es perfecto. Pienso a cada momento. Tan perfecto que ni si quiera en mis sueños lo había imaginado. Tan perfecto que duele. Tan perfecto que creo que me estoy enamorando, como siempre, a deshora.
Si tú supieras chico sin nombre, si supieras que ya nada se asemeja a lo que tengo contigo, si supieras que no veo mucho más allá y que sólo duermo contigo... Si supieras todo eso, quizá huirías, quizá quisieras perderme de vista, sólo de saber lo que me aterra pensarlo. Quizá y sólo quizá, quisieras quedarte conmigo para siempre.

jueves, 26 de julio de 2012

Miedo...
No me gusta pensar que te tengo miedo.

Supongo que estarás pensando en por qué he dejado de llamar, pensarás por qué me he tomado unas vacaciones de ti, por qué he desaparecido. Es muy fácil. De la misma forma que el drogadicto intenta evitar el simple humo de un cigarrillo en su fase de recuperación, intento evitar tu olor, tu sabor, tu nombre... Tienes todo, lo suficiente, lo necesario, para que una personalidad adictiva como la mía se enganche a ti como un imán. Lo suficiente, lo necesario, para que quiera pegarme a ti, los 40 días que quedan de verano, los 80 años que aún me quedan de vida... Y no, no estoy dispuesta, así que decido volar, volar tan alto como pueda, volar tan alto como quiera antes de que tus alas de desamor puedan alcanzarme y rodearme, antes de que logres atraparme, antes de que caiga rendida ante un dios terrenal.

miércoles, 25 de julio de 2012

Supongo que me seguiré poniendo nerviosa cada vez que te siga viendo, cada vez que nuestras miradas se crucen, cada vez que tus palabras corten mi aliento como fugaces cuchillos podrían cortar el aire tan denso que nos separa.

martes, 24 de julio de 2012

Si el corazón funciona por libre, estamos perdidos

Aún sólo de pensar en él me late fuertemente el corazón. Si tan sólo se hubiera acercado a aquel humilde café... Estaba yendo demasiado lejos, pero me gustaría tener algo de él una vez más, antes de irme. Ni si quiera sé por qué. En el fondo de mi alma un duendecillo reza porque no me diga nada hasta la semana que viene y asi mi alma y mi cuerpo se desnuden en una playa de Castellón sin mucho miramiento, pero al corazón, o a esta cosa rara que tengo yo a la izquierda de mi pecho y que bombea fuertemente un liquido extraño a las arterias del corazón, a ese... Nadie le manda. Funciona por libre.

Eliminar contacto.


Una vez más y antes de que todo vaya a más. Antes de que nada pueda llamarse algo, antes de verme demasiado involucrada en una historia, antes de temblar un poco más de lo normal... Una vez más, lo he hecho. Pulsando un simple botón le he borrado, de mi agenda, de mi cabeza y de mi corazón. Así de simple, así de fácil. Una historia más, sin crueles despedidas, sin amargos llantos. Antes de salir herida, bajo del rin. Observo a mi adversario y si le veo más fuerte que yo, le lanzo un puño al aire y una mirada con un dulce volveré, y salgo, salgo de escena sin más, ¿ para qué ?. ¿Por qué hacer otra cosa? No hay motivo ni razón. Igual que llegó por casualidad, se fue sin más. No quiero una historia importante, y tú chico sin nombre... podrías ser casi un sueño, así que borremos aquellos sueños que puedan hacerse realidad y tengan la capacidad de borrar otros sueños por el camino.

domingo, 22 de julio de 2012

Once Upon a Time


Llego a casa. Por fin una noche en la que consigo llegar totalmente consciente de cada movimiento que hago. Sin cansancio y sin alcohol. Lo más importante. Disfruto de las calles tan vacías de Trujillo a estas horas de la mañana. No hay un alma. Siento como el leve ruido del motor del Wolkswagen se mete por mi interior, desde el pie derecho que pisa el acelerador hasta mi costado, para provocar una extraña pero placentera sensación en las terminaciones nerviosas del cerebro, que me lleva a sonreír, a vivir. Me quedo un rato en el coche, como me gusta hacer siempre que llego. Subo un poco la música y miro el móvil a la vez que mis sentidos se elevan a su compás. Suena una canción que empieza diciendo Once Upon A Time, con una voz realmente dulce. Me gusta. Logro entender algo que habla de príncipes y princesas. Por un momento echo de menos algo. Un abrazo, una mirada sincera. Una mano, que sostenga la mía. Por un momento y después de muchísimo tiempo, deseo dormir abrazada a alguien. Y sí, por supuesto, pienso en él, el chico sin nombre. Y pienso por una vez, no girarme y dormir en otra punta de la cama como llevo haciendo tantos meses. Pienso en detener aquél gesto que me ofrece una falsa sensación de libertad, y me doy cuenta de que no puedo. No puedo, porque estoy sola. Sí, es cierto, podría no haberlo estado hoy. El chico de Nueva Jersey, era guapo, inteligente y seguramente estaba dispuesto a dormir abrazo esta noche, pero había algo en mí que no lo quería, que buscaba más allá. No quería que hubiese una despedida mañana. Creo que por un momento, sin entender muy bien por qué, he vuelto a creer en príncipes y princesas. Quizá llevo ya algo más de una semana creyendo en algo, pero la realidad es que no me lo quiero creer, así que lo dejaré a un lado, no vaya a ir a más y vuelva a equivocarme... Pero me encantaría oír de su boca un : Linda, quédate esta noche. 

miércoles, 18 de julio de 2012

más, más, dame más!!!


Ansias de locura.

Ansias de libertad.


Que este bar, está cansado ya de despedidas



Se le nota en la voz por dentro es de colores
Y le sobra el valor que le falta a mis noches
Y se juega la vida

Siempre en causas perdidas.

Ojalá que me la encuentre ya entre tantas flores
Ojalá que se llame amapola, que me coja la mano
Y me diga que sola no comprende la vida, no...
Y que me pida, dame más, más, más, dame más
Y que me pida…


Es capaz de nadar en el mar más profundo
Igual que un superhéroe de salvar el mundo
Donde rompen las olas, salva una caracola
Ojalá que me despierte y no busque razones
Ojalá que empezara de cero

Y poderle decir que pasado la vida, sin saber que la espero
Sin que me pida mas mas mas, dame más
Si te vas…
Me quedo en esta calle sin salida
Sin salida...
Que este bar, está cansado ya de despedidas
Como un extraterrestre se posa en el suelo
Y me ofrece regalos que trae de otro cielo
Le regalo una piedra, recuerdo de la tierra
Me pregunto por qué el hombre inventó la guerra
Y en silencio pregunto entre cosas más serias
Yo me pongo palote, solo con que me toque
Donde vamos tan deprisa
Me pregunta su sonrisa
Si tu quieres, tengo el plan : Contaminar…
Salga que salga el sol
Por donde salga el sol
Que no me dá
Y llegar…Hasta tu corazón
Salga que salga el sol
Por donde salga el sol
Si te vas…
Me quedo en esta calle sin salida
Que este bar, está cansado ya de despedidas
Si esta tarde, no he venido, es que habido un impedimento
Me llevaron detenido
Para hacer un declaramiento
He robado, he mentido
Y he matado también el tiempo
Y he buscado lo prohibido
Por tener buenos alimentos
Y es que la realidad…
Que necesito
Se ha ido detrás
De ese culito
Que delante de mi se paró por fin
Un día con una noche oscura
Y esperando por ver si saliera la luna
Déjate querer, Dímelo otra vez
Un día con una noche oscura
Y esperando por ver si saliera la luna
Ay la Luna...
Si te vas…
Me quedo en esta calle sin salida
Que este bar, está cansado ya de despedidas
Quédate, muy cercá de mi
Y a si ló… dulce madrugada
Mírame, vuelve a sonreir
Que si no, yo, no comprendo nada
Si te vas…
Me quedo en esta calle sin salida
Que este bar, está cansado ya de despedidas...




(Extremoduro. Si te vas...)

Hasta las trancas.


Y es que sola no comprendo la vida no... Más, dame más.


Me cuesta años luz, sentir que traspaso un muro, temblores a tutiplén, el hecho de teclear estas palabras que provienen de un sentimiento mucho más sincero de lo que me gustaría experimentar. No quiero. No quiero y llevo tremendas horas pensando en él. Sin más. Horas y días, mordiéndome las uñas por primera vez y después de un millón de años... Porque lo siento... Lo siento tan dentro que en el fondo no quiero que se vaya. Y no es lo correcto, lo sé, no es el ideal... No es el chico perfecto, al menos, no para el resto. No es Dan, aquél chico que apareció por casualidad, que era guapo, inteligente, hablador pero lo justo, sólo pagaba si tú así lo querías y tenía todo, ese chico perfecto que dejé ir a cambio del chico que me saca una sonrisa, e incluso una lágrima sólo al oír una canción que me cantaba al oído diciendo que todo se le ha ido detrás de ese culito... cantando a voz en grito y mirándome de una forma casi obscena y perturbando mi ahora ya estable corazón de hielo...  Hielo, un corazón de hielo se rompe Joaquín, ¿no lo entiendes? y si se rompe, te puedes cortar... Y yo no quiero que se rompa, y tampoco te quiero ver sangrar. Y sin embargo, no dejo de pensar, pensar en él, y cuando me descubro pensando, suelto un frustrado ¡joder! y tiro todo lo que tenga entremanos y me tumbo en la cama desesperada, pensando en qué narices estoy haciendo, y quiero escapar, y es como un maldito imán. Un imán al que me gustaría estar pegada ahora y para el resto de mi vida... Y estoy cansada ya de repetirlo, porque no me gusta sentirlo, no me gusta, esto no estaba en mi plan, no me puedes perturbar, no me puedo dejar... y sin embargo, cual perro ciego iría detrás de un oloroso manjar, te sigo... a ciegas, a punto de estrellarme, y sé que cogerás mi corazón para usarlo como trapo para limpiarte tus armas de depredador después de un buen polvo con cualquier chica que se cruce en tu camino y que no sea tan rubia, tan despistada, que no sea tan exigente, que no sea tan yo. Mierda, joder, y al releerlo, me doy cuenta de que estoy hasta las trancas... Y bien dentro.

Una historia más


Después de años y años de búsqueda de mi propio yo. De kilómetros recorridos en busca de la verdad. De tantos misterios descubiertos a través del método del error... De corazones rotos. De momentos equivocados. De personas más equivocadas aún, después de no saber quién soy y en este último año haber descubierto esa parte de mí que aún resiste y que no soporto... Después de todo eso, después de los momentos en soledad en los que he conseguido que un momento de respiración profunda me llevase al cielo, después de aprender, junto al loco de mi padre que la respiración es fundamental para la salud, que la respiración oxigena el cerebro y que si no respiras... Mueres. Entonces, entonces aparece ella. Una chica que aparentemente tiene todo aquello de lo que llevo huyendo los últimos diez años. Sin embargo, allí estaba yo, atraído por una fuerza superior a mi consciencia, pegado a su sonrisa, una cruel noche de verano, y allí estaba ella, sonriendo sin cesar a alguien que cruzaba sin mucho miramiento lo opuesto totalmente al chico de sus sueños. Después de más de una mirada de deseo, salimos sin mucho esfuerzo de aquel bar. La cogí tan fuerte como mi cruel estado de embriaguez me dejaba y comencé a besarla como si aquella fuera la última noche, como si aquello nunca pudiera acabar. Le metí la mano bruscamente por la entrepierna mientras que a la vez cogía su frágil brazo y lo llevaba fuertemente contra la pared. Entonces lo vi, tatuado en su muñeca: Respira. No lo podía creer, todo lo que había estado aprendiendo en este último año se pasó por mi mente en cuestión de segundos y supe que aquello era algo más que casual, aquél momento me sacó de mí, me transportó a otro estado. Éxtasis quizá. Comencé a penetrarla suavemente y por primera vez en muchos años, conseguí hacer el amor. Algo me dijo que era ella, que ella era la chica, que aquella frágil muñeca de cabellos rubios me había estado esperando toda su preciada vida.

jueves, 12 de julio de 2012

Viajemos!


Prometimos volver a vernos...


No puedo evitar pensar en él cuando descubro la sensación que el chico sin nombre me produce... No es tan si quiera parecida. Lo trataría como antónimo si de una palabra estuviera hablando. Me atrae, me atrae tanto que no puedo dejar de verle, por su forma de mirar, por su seguridad, por ese maltrato a mis prejuicios que hace que salga la fiera que llevo dentro y que por primera vez no quiera decir domestícame. Me atrae cada poro de su piel, tanto que me quedaría atrapada en uno de ellos para siempre. Sin embargo, la tranquilidad que me producía estar su lado, ese yo que era tan él, ese él que era tan yo...eso no lo he vuelto a encontrar ni lo encontraré, lo sé, y me pesa. Y aunque después de todo lo vivido la atracción no sea tan brutal, lucharía por alguien que me aportase esa parte que me regalabas Mr.Tú, lo tengo claro, en el fondo, te echo de menos, no lo puedo evitar.

miércoles, 11 de julio de 2012

Cómo explicarte...


Que me gusta tu pelo,
me gusta tu cara,
me gusta tu sexo,
me gusta tu espalda,
me gustan tus ojos,
me gustan tus labios,
me gusta el deseo que llevas debajo,
me gustas tú.


(La pegatina. Cómo explicarte)

Y es que...


Últimamente vivo en el infierno,
en un piso de alquiler...

martes, 3 de julio de 2012

Enfrentarme a mis leones.


Miedo. Terror. Angustia. Sólo pensarlo hace que me tiemblen las rodillas. Pasar más de un día junto a él... tengo la sensación de que me absorberá el corazón y el cerebro de una forma impensable. ¿Cómo describir este miedo? Es miedo a que un alma más increíble que la mía logre apoderarse de todo mi ser. Que me deje zombie, como ya lo fui una vez. Creo que aún no estoy preparada. No sé si lo estaré ni si alguna vez lo estuve. Pero no quiero perderme. Es como un imán. Sería imposible decirle que no, pero no logro mantenerme en pie a su lado. No logro ser yo. La chica de hielo se derrite a su paso, y acaba siendo sólo sensibilidad y terror. Sale ese yo que no soy yo y que no me gusta. Voy corriendo si necesita algo y digo cosas inadecuadas en momentos inoportunos, o esa es mi sensación. Y por eso temo... Temo por el miedo a perderme en él, porque no quiero salir de mí misma una vez más. Quizá sea un reto que deba afrontar. Quizá deba poder sacar esa pasión, ese alma increíble para que se enfrente a otro alma increíble, y entonces, entonces en ese momento será cuando de verdad ocurra nuestro propio Big Bang. Cuando ocurra el mío, dentro de mi propio ser. Quizá logre una corriente de fuerza al enfrentarme con alguien como él, alguien como papá, alguien como yo misma que escondo para no herir a los demás. Quizá sea hora de dejar la vida salvaje, para volver a la realidad. Abandonar mis leones, y enfrentarme a la vida de verdad, enfrentarme a mi verdadero yo, sin ningún miedo. Pensándolo bien, sí, estoy más que preparada. Vámonos.

viernes, 29 de junio de 2012

Deseos de posesión del alma

No he dejado de pensar en él ningún solo segundo desde que se fue. Acabé algo decepcionada tras su visita por algo que aún no consigo comprender.Sin embargo no ha habido noche que no haya cerrado plácidamente los ojos imaginando la idea de volver a verle. Quizá sea esta vida ociosa que como bien sé, suele ser un infierno para la mente que no la deja descansar de las
Nimiedades, quizá sea esta necesidad de poseerle. Quizá sea este deseo insaciable de tenerle, o quizá esa curiosidad que me despierta una personalidad como la suya, quizá sea su forma de ver la vida, la mía o quizá la nuestra, quizá sea aquel post que escribí una vez en el que confesaba mi amor tras haberle conocido. Lo único que verdaderamente tengo claro es que quiero volverle a ver, quiero volver a Saber, quiero saciarme de su locura, de su prepotencia, de su inteligencia, de esa forma maldita que tiene de absorberme el cerebro y hacer que parezca un mísero guisante al lado de un gran árbol con ciertos de años y gran sabiduría, quizá sea esa forma de libertad, esa forma sutil de maltrato a todos mis prejuicios y esa violencia que me provoca ante los suyos.Sea lo que sea, sé que quiero volver a verle, que le quiero volver a tener. Tener la oportunidad de dejar que nunca más vuelva a irse, que quiera cogerme tan fuerte que tenga miedo a romperme.Quiero que sienta miedo, admiración, quiero que no quiera perderme. En el fondo, quiero hacerle sufrir. Sufrir por mi, no hay forma más evidente de posesión de un alma que el sufrimiento ajeno, ajeno a cualquier oportunidad, ajeno a ti, imposible de ser saciado, no hay evidencia mayor del deseo de suicidio que es el amor, que el sufrimiento por un alma tan vehemente como la mía. Entonces, entonces sé que estaré tranquila, porque ahora es él quién posee la mía. No le ha dado tiempo suficiente para maltratarla de manera que yo asuma ese sentimiento maldito llamado amor, pero sé que desde el momento en que me miró, aquella noche, en aquel mugriento bar donde lo que realmente sustentaba mi vida por estos ya desgastados cables era el alcohol, desde aquel momento y para siempre, fue suya. Única y exclusivamente suya.

lunes, 25 de junio de 2012

Definición práctica de amor.



Yo no quiero un amor civilizado,
con recibos y escena del sofá;
yo no quiero que viajes al pasado
y vuelvas del mercado
con ganas de llorar.
Yo no quiero vecinas con pucheros;
yo no quiero sembrar ni compartir;
yo no quiero catorce de febrero
ni cumpleaños feliz.

Yo no quiero cargar con tus maletas;
yo no quiero que elijas mi champú;
yo no quiero mudarme de planeta,
cortarme la coleta,
brindar a tu salud.
Yo no quiero domingos por la tarde;
yo no quiero columpio en el jardín;
lo que yo quiero, corazón cobarde,
es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.

Yo no quiero juntar para mañana,
no me pidas llegar a fin de mes;
yo no quiero comerme una manzana
dos veces por semana
sin ganas de comer.
Yo no quiero calor de invernadero;
yo no quiero besar tu cicatriz;
yo no quiero París con aguacero
ni Venecia sin ti.

No me esperes a las doce en el juzgado;
no me digas "volvamos a empezar";
yo no quiero ni libre ni ocupado,
ni carne ni pecado,
ni orgullo ni piedad.
Yo no quiero saber por qué lo hiciste;
yo no quiero contigo ni sin ti;
lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes,
es que mueras por mí.

Diez de los grandes por seguirle los pasos a la rubia platino.

sábado, 23 de junio de 2012

Supongo que el saber que tiene todo un imperio ha hecho que pierda todo su encanto. Aquella chica vestida de Channel, aquella furgoneta que costaría menos de lo que ella llevaba encima, no era más que un espejismo. Lo único que el chico sin nombre tiene de hippie es esa rasta por la cual mi amiga María le llama avatar. Es curioso, porque para cualquiera, podría ser un atractivo el que alguien posea un imperio... Para mí no. Ahora no.  Era más divertido pensar que vivía de okupa en cualquier casa robada, antes que en un chalet en una de las mejores zonas de la ciudad. Sin embargo, minutos antes de saber todo esto, mientras la cerveza hacía temblar mi equilibrio de camino al baño de mujeres pensé es mi maldita media naranja, joder! . Pensamos igual, sentimos igual, vivimos igual. Ahora sé que somos absolutamente iguales en todo, excepto en la edad y que el imperio ya ha pasado a sus manos, lo que mezclado le hace tener un aire prepotente, que le quita todo el encanto. Me gusta, pero sé que ya no será una historia tan divertida. Yo estoy harta de restaurantes de lujo y familias grandes y ostentosas. Estoy harta de salir una noche y gastar deliberadamente. Quiero sentarme en un parque simplemente a respirar. Y eso, imagino que a él ya se le pasó. Ha sido divertido tenerle aquí aún así. Divertido y confuso. Tan confuso como no saber su nombre.

viernes, 22 de junio de 2012


Después de días y días de espera, 
bebiéndome todos los vasos rotos,
 di la vuelta al colchón y cambié de amante.

miércoles, 20 de junio de 2012


Tres días. Tres días han pasado ya desde la última vez que supe algo de él. Hoy tendría que estar aquí, hoy era el día que tendría que haber venido. Tres malditos días. Imbécil. Miserable... No puedes irte y desaparecer así sin más, dejándome roto el corazón, dejándome sin nada excepto con una inmensa preocupación de que te haya ocurrido algo, cuando en realidad seguro que andas disfrutando y bebiéndote hasta el último de los euros que hayas recaudado. Maldito imbécil. He estado cada segundo a tu lado, te he alimentado, te he dado cobijo y te he hecho el amor como hacía tiempo no te lo hacían, y ahí sigues tú... Sin decir absolutamente nada. No te molestes, ya no importa... Sólo quiero saber que estás bien. Que va todo bien. Sólo eso, después, recoge tus cosas y márchate como ya has hecho una vez, como has hecho tantas otras veces antes de conocerme. Debía haberlo imaginado, por qué iba a ser diferente conmigo. La idiota sigo siendo yo, una vez más.

lunes, 18 de junio de 2012

ya nunca estabas


Sé que cuando oigas que me han visto por aquí con él no tardarás en dejar tu pudor a un lado y hablar abiertamente de lo zorra que soy. Pero recuerda antes, que di todo lo que tuve hasta que ya no tuve nada. Que te esperé en pie hasta que mis piernas se desvanecieron temblando del dolor. Recuerda también que quizá yo merecía algo más que te guardaste dentro y por eso quizá te duela. Recuerda que tardé en olvidarte, pero que este adiós no maquilla un hasta luego...


Y he blindado mi puerta y al llegar la mañana, no me di ni cuenta de que ya nunca estabas...

Miro hacia otro lado si se pone feo.


El mundo gira en un sentido absurdo mientras yo te espero.

Repitiendo un sentimiento.


No sé si llegas a entender que ya, no se desear de la manera tan desmesurada, inconsciente, innata que solía desear.
No se si comprendes, que me deshago en hilos de cristal, en estas sábanas que siguen impregnadas de ti.
Agonizo cada noche, rozando el camino de la indecencia y la inmoralidad. Me dejo llevar, pensando en ti, y rompo en lágrimas de placer muerto.
He de decirte querido Ed, que cautivo a cualquiera que brinde a regalarme dos horas de su tiempo, y que desde que ya no estás aquí suele ser cada noche, o día, o tarde ...
El deseo, ya no existe Ed, pero siempre podré vivir de mi propia compasión.

Lucille.



(painloveandrocknroll.blogspot.com)

domingo, 17 de junio de 2012


Pequeño Rock'n Roll 
Nunca quiso ser de nadie.

Salitre



Algunas flores crecen en las dunas
sube la marea y se hacen invisibles
algunas duermen a la luz de la luna
persiguiendo sueños imposibles.

Bañada en salitre
flota en la memoria de los días grises
fumo en la ventana
veo tu silueta sobre el arrecife
Ahora tendré que salir a buscarme
alguien que me arranque de cuajo la pena
de alguna manera tendré que olvidarte...
Tengo que olvidarme de alguna manera.



(Quique González. Salitre)

Eso. Alguien que por mucho que pasen los años no se canse de amarme. Alguien que encuentre bello cualquier lugar para plasmar nuestro amor aunque sea en una simple fotografía. Alguien que después de diez años siga queriendo hacerme el amor en sitios prohibidos e indecentes. Alguien que por mucho que pasen los años no se aburra de mi locura. Alguien que cada año admire más mi inestabilidad y sea capaz de seguirme. Alguien. Alguien que a pesar de todo, de todo lo bueno y lo malo, siga sintiéndose realmente orgulloso de tenerme a su lado. Alguien que me saque a veces de este mundo perdido. Alguien con la misma sed de libertad. Alguien para quien lo más preciado sea un simple momento conmigo, por y para el resto de su vida. ¿Pero sabes qué? Eso, eso no existe. No sin infidelidad. No sin algo que te dé vida por otra parte, no con alguien inestable e inconformista. No, eso para mí nunca existirá y lo sé. Pero, ¿sabes? Si existiera una ínfima posibilidad de que un día lo encontrase, sería tan grande, tan grande que te aseguro no lo dejaría, escapar, no podría, sería tan inmenso... Tanto... que pasaré el resto de mi vida buscándolo, el resto de mi vida amándole en silencio, el resto de mi vida soñando. Mientras... Seguiré siendo como ellos. Zorra y rastrera. No hay más remedio para saciar mi sed de juventud.

Quique González.


El destino caprichoso me ha llevado a escuchar esta canción y me he acordado de ti, el chico del peculiar color de ojos... Sé que no tuviste la culpa. Sé que en el amor nadie manda. Sé que si hubieras podido decidir, no te hubieras enamorado, no de aquella forma tan salvaje. Sé que si hubieses podido decidir, hubieras elegido aparecer a otra hora, en otro momento y quizá en otro lugar. Ahora quemar mis recuerdos es quemar Madrid. Lo sé. Lo sé y lo siento. Sé también que se me fue de las manos. Pero los problemas a veces me superan y no sé reaccionar ante las cosas que parecen superfluas. Sé que no te entendí y sé que te maltraté. Espero que sepas también, que aún sigo deseando que estés bien. Que aparezca tu princesa, que aparezca la chica que busca el chico de un ojo de cada color... Yo ya no soy así... Ya no. El tiempo me ha cambiado. La vida también. No busco un chico que con su mirada pueda penetrarme. Quizá busco algo menos. Quizá busco algo más. Quizá no busco nada. Quiero ser libre y poder volar, hasta que realmente decida donde quiero aterrizar. Lo demás sería engañarme. De nada te sirve construir una buena pista de aterrizaje cuando aún queda gasolina, de nada te sirve esperar a que se acabe la gasolina, cuando sabes que si no es ese mi lugar, prefiero estrellarme o seguir mi camino a pie... De nada te sirve, ni sirvió esperar. Ya no soy una princesa, ni busco un príncipe quizá. Quizá nunca lo busqué quizá nunca lo quise. Quizá un día te engañé. Quizá durante toda mi vida me engañé. Espero de verdad que encuentres lo que buscas. Espero de verdad seguir buscando lo que de verdad busco.

Peor que el olvido.





De haberlo sabido
no hubiera dado todo en un principio
no hubiera sido la noche en tu espalda
ni congelándote de frío.
De haberlo sabido
me hubiera ido sin decirte nada
no hubiera sido tan dura contigo
no hubiera habido corazón en la garganta
Peor que el olvido
fue frenar las ganas de verte otra vez

peor que el olvido
fue volverte a ver
Me sobran Motivos
pero me faltas tú sobre la cama
y ahora que las calles están llenas de bandidos
cuando necesito de tu madrugada
cuando ya te has ido
cuando me parte en dos de una tajada
no hubiera dudado en quedarme contigo
de haber sabido que no me esperabas
Peor que el olvido
fue frenar las ganas de verte otra vez
peor que el olvido fue volverte a ver.



(Quique González. De haberlo sabido)