miércoles, 18 de febrero de 2015

Poema inédito a la amistad.



De aquel día 
Que sonó el timbre
Y era tu sonrisa 
Sacando a los soles
mi desesperación.










Un adelanto del "poema inédito a la amistad" que aparecerá en el libro, no podía ser de otra manera.

sábado, 14 de febrero de 2015



Adoro estar a solas,


pero lo que realmente adoro
es estar a solas contigo.



Cuando no sepas qué hacer vente conmigo, pero luego no digas que no sabes lo que haces.


-A. González-

jueves, 12 de febrero de 2015

El día en que nunca dejé de amarte.



Hay Jueves que son eternos y terminan en tu boca. Hay Jueves tan fugaces que si te he visto, no me acuerdo. Jueves, que empiezan en tu espalda y acaban con tu pecho como almohada. Hay Jueves que no vives, hay Jueves que no existo. Hay Jueves que ni si quiera deberían ser Jueves porque están demasiado cerca del Viernes pero muy lejos de tu cama. Hay Jueves en que te amo demasiado y Jueves en que me gustaría no hacerlo. Pero hoy, amor, no sé si quiera qué día es hoy, pero sea Jueves o no, será el día en que nunca dejé de amarte.

lunes, 9 de febrero de 2015

Ernesto.


Eres la vida que a veces me falta.

No corras tanto si es a ti mismo al que estás buscando.

Tú. Sí, ¡eh! ¡Tú! 

"No corras tanto
si es a ti mismo al que estás buscando". 

Tú, que corres por los pasillos de una vida vacía. Tú, que corres entre multitudes. Tú, que perdiste al amor de tu vida en la parada de tren anterior porque no tenías tiempo para bajarte y pedirle los números que te llevarían a su boca. Tú, que te quedaste las siguientes paradas pensando que nunca la volverías a encontrar sin acabar de entender el significado de la palabra parada y su utilidad. Tú, que tuviste la oportunidad al día siguiente porque esta vida (que es muy puta, pero no muy zorra) se dignó a regalarte otro momento y, porque ella (bendita ella), la chica que miraba por el cristal tuvo el coraje de esperar a que pasara de nuevo tu tren. Tú, maldita sea. Despierta y baja del escalón que te tiene enjaulado. Para y disfruta. No lo hagas por ti, hazlo por mí que ya no tendré la oportunidad. Hazlo por mí, que nunca me esperaron, hazlo por mí, que siempre seguí tus pasos. ¿Qué quién soy yo? Pues bien, yo soy tus piernas cuando ya no puedan más, cuando la debilidad te alcance. Yo soy tú, cuando sientas que "ya no sirves". Soy tú, cuando ni alcanzar un vaso de agua puedas. Soy tú, cuando la vida te venza. Soy tú, cuando ese tú que es tan tú, ya no exista. Qué habrá sido de aquella chica, pensarás. Pagarías millones por simplemente coexistir a su lado, pero ya no está. Yo soy tú, cuando su tren ya partió, cuando no te esperó, cuando todo acabó y tú, cuando no te quede nada porque nunca paraste a recogerlo. 
Ahora que aún estás a tiempo, recuerda que la victoria se encuentra en cada parada. No dudes en bajarte del tren de vez en cuando, a diario. Siempre que tengas la oportunidad. Llegará un día que esa oportunidad no exista, pero ahora sí, ahora la tienes en tus manos. Coge este momento y hazlo tuyo. Ama, comete errores, trabaja por el puro placer de que puedes hacerlo, vive por la sencilla razón de que estás vivo. Y respira, respira profundamente, tú que puedes. Si lo haces, prometo intentarlo contigo.


jueves, 5 de febrero de 2015




Soy de cristal.
Pero no tengas miedo
A romperme.
Mis vértices no te cortarán
Tus frágiles dedos de piel.

Alma libre




Siempre creí ser un alma libre
Pero cada vez que me roza su cuerpo
Soy completamente suya.

martes, 3 de febrero de 2015

Veneno



Ella es de esas mujeres que son veneno
y antídoto a la vez.
Al que quiere curar, 
cura.
Y al que quiere matar,
mata.

-Jorge Franco-



Fotografía : Abeja en los labios de Irving Penn

lunes, 2 de febrero de 2015

Mientras haya vida, hay esperanza.


Está claro que solo somos una raza avanzada de primates, en un planeta menor que gira alrededor de una estrella normal y corriente en el extra radio de una entre cien mil millones de Galaxias. Pero desde los principios de la civilización la gente siempre ha ansiado entender el orden subyacente del mundo. Las condiciones en los limites del universo tienen que ser muy especiales y,  qué puede ser más especial que el hecho de que no haya límites, como tampoco debería haberlos para el esfuerzo humano. Todos somos diferentes. Por muy dura que nos parezca la vida siempre hay algo que podemos hacer y en lo que triunfar. Mientras haya vida hay esperanza.


-Stephen Hawking. La Teoría del Todo-





domingo, 1 de febrero de 2015

Si quieres




Si quieres facturo el invierno 
y te saco de un golpe febrero de aquí.
Si quieres repito contigo 
esas noches que no se podrán repetir.

Si quieres te pinto en el aire 
un abrazo gigante y detengo al avión.
Si quieres le cambio de horario al destino 
matando de un beso al reloj.

-Marwan-

sábado, 31 de enero de 2015

Charles Warnke y Garry Winogrand


Sal con una chica que no lee. Encuéntrala en medio de la fastidiosa mugre de un bar del medio oeste. Encuéntrala en medio del humo, del sudor de borracho y de las luces multicolores de una discoteca de lujo. Donde la encuentres, descúbrela sonriendo y asegúrate de que la sonrisa permanezca incluso cuando su interlocutor le haya quitado la mirada. Cautívala con trivialidades poco sentimentales; usa las típicas frases de conquista y ríe para tus adentros. Sácala a la calle cuando los bares y las discotecas hayan dado por concluida la velada; ignora el peso de la fatiga. Bésala bajo la lluvia y deja que la tenue luz de un farol de la calle los ilumine, así como has visto que ocurre en las películas. Haz un comentario sobre el poco significado que todo eso tiene. Llévatela a tu apartamento y despáchala luego de hacerle el amor. Tíratela. 




Deja que la especie de contrato que sin darte cuenta has celebrado con ella se convierta poco a poco, incómodamente, en una relación. Descubre intereses y gustos comunes como el sushi o la música country, y construye un muro impenetrable alrededor de ellos. Haz del espacio común un espacio sagrado y regresa a él cada vez que el aire se torne pesado o las veladas parezcan demasiado largas. Háblale de cosas sin importancia y piensa poco. Deja que pasen los meses sin que te des cuenta. Proponle que se mude a vivir contigo y déjala que decore. Peléale por cosas insignificantes como que la maldita cortina de la ducha debe permanecer cerrada para que no se llene de ese maldito moho. Deja que pase un año sin que te des cuenta. Comienza a darte cuenta. 




Concluye que probablemente deberían casarse porque de lo contrario habrías perdido mucho tiempo de tu vida. Invítala a cenar a un restaurante que se salga de tu presupuesto en el piso cuarenta y cinco de un edificio y asegúrate de que tenga una vista hermosa de la ciudad. Tímidamente pídele al mesero que le traiga la copa de champaña con el modesto anillo adentro. Apenas se dé cuenta, proponle matrimonio con todo el entusiasmo y la sinceridad de los que puedas hacer acopio. No te preocupes si sientes que tu corazón está a punto de atravesarte el pecho, y si no sientes nada, tampoco le des mucha importancia. Si hay aplausos, deja que terminen. Si llora, sonríe como si nunca hubieras estado tan feliz, y si no lo hace, igual sonríe. 




Deja que pasen los años sin que te des cuenta. Construye una carrera en vez de conseguir un trabajo. Compra una casa y ten dos hermosos hijos. Trata de criarlos bien. Falla a menudo. Cae en una aburrida indiferencia y luego en una tristeza de la misma naturaleza. Sufre la típica crisis de los cincuenta. Envejece. Sorpréndete por tu falta de logros. En ocasiones siéntete satisfecho pero vacío y etéreo la mayor parte del tiempo. Durante las caminatas, ten la sensación de que nunca vas regresar, o de que el viento puede llevarte consigo. Contrae una enfermedad terminal. Muere, pero solo después de haberte dado cuenta de que la chica que no lee jamás hizo vibrar tu corazón con una pasión que tuviera significado; que nadie va a contar la historia de sus vidas, y que ella también morirá arrepentida porque nada provino nunca de su capacidad de amar.

Haz todas estas cosas, maldita sea, porque no hay nada peor que una chica que lee. Hazlo, te digo, porque una vida en el purgatorio es mejor que una en el infierno. Hazlo porque una chica que lee posee un vocabulario capaz de describir el descontento de una vida insatisfecha. Un vocabulario que analiza la belleza innata del mundo y la convierte en una alcanzable necesidad, en vez de algo maravilloso pero extraño a ti. Una chica que lee hace alarde de un vocabulario que puede identificar lo espacioso y desalmado de la retórica de quien no puede amarla, y la inarticulación causada por el desespero del que la ama en demasía. Un vocabulario, maldita sea, que hace de mi sofística vacía un truco barato.

Hazlo porque la chica que lee entiende de sintaxis. La literatura le ha enseñado que los momentos de ternura llegan en intervalos esporádicos pero predecibles y que la vida no es plana. Sabe y exige, como corresponde, que el flujo de la vida venga con una corriente de decepción. Una chica que ha leído sobre las reglas de la sintaxis conoce las pausas irregulares –la vacilación en la respiración– que acompañan a la mentira. Sabe cuál es la diferencia entre un episodio de rabia aislado y los hábitos a los que se aferra alguien cuyo amargo cinismo countinuará, sin razón y sin propósito, después de que ella haya empacado sus maletas y pronunciado un inseguro adiós. Tiene claro que en su vida no seré más que unos puntos suspensivos y no una etapa, y por eso sigue su camino, porque la sintaxis le permite reconocer el ritmo y la cadencia de una vida bien vivida. 




Sal con una chica que no lee porque la que sí lo hace sabe de la importancia de la trama y puede rastrear los límites del prólogo y los agudos picos del clímax; los siente en la piel. Será paciente en caso de que haya pausas o intermedios, e intentará acelerar el desenlace. Pero sobre todo, la chica que lee conoce el inevitable significado de un final y se siente cómoda en ellos, pues se ha despedido ya de miles de héroes con apenas una pizca de tristeza.
No salgas con una chica que lee porque ellas han aprendido a contar historias. Tú con la Joyce, con la Nabokov, con la Woolf; tú en una biblioteca, o parado en la estación del metro, tal vez sentado en la mesa de la esquina de un café, o mirando por la ventana de tu cuarto. Tú, el que me ha hecho la vida tan difícil. La lectora se ha convertido en una espectadora más de su vida y la ha llenado de significado. Insiste en que la narrativa de su historia es magnífica, variada, completa; en que los personajes secundarios son coloridos y el estilo atrevido. Tú, la chica que lee, me hace querer ser todo lo que no soy. Pero soy débil y te fallaré porque tú has soñado, como corresponde, con alguien mejor que yo y no aceptarás la vida que te describí al comienzo de este escrito. No te resignarás a vivir sin pasión, sin perfección, a llevar una vida que no sea digna de ser narrada. Por eso, largo de aquí, chica que lee; coge el siguiente tren que te lleve al sur y llévate a tu Hemingway contigo. Te odio, de verdad te odio.



Charles Warnke




* Fotografías de la serie: "Women are beautiful" de Garry Winogrand.

martes, 27 de enero de 2015

Morir por alguien.

De todos los números de mi agenda solo conservé el tuyo. Quería saber que seguías vivo, que pensabas en mí, que los viajes no eran tan largos como contaban, que seguías odiando a las princesas aunque hubiera muerto mi alma de guerrera. Que tu vida no estaba completa (maldito egoísmo) sin mí. Que leías mis versos cada mañana al llegar a esa silla negra que dictaba la sentencia de muerte al comienzo de tu día, y estos hacían que esa sentencia cobrara sentido, porque parece que morir por alguien no es tan malo como morir abandonado a la rutina. Quería seguir siendo la Penélope de Ulises, porque si había de esperar algo, solo esperaría por alguien me amara como lo hiciste tú.

La importancia de perdonar(se) y pedir(se) perdón.

A menudo, sentimos una decepción profunda por nosotros mismos. Me atrevería a decir que en toda nuestra vida, la persona  que más nos decepciona somos nosotros mismos. Nos frusta el hecho de no ser como los demás. La vida resulta una mierda cuando tenemos que salir del armario, desenmascarar una adicción, una enfermedad o simplemente con el hecho de no poder amar de la forma en que lo hacen los demás, porque ser dos no siempre es suficiente. Pero eso nos decepciona de manera tan profunda que pensamos que nuestro problema es absolutamente irresoluble. El hecho de derramar el agua de un vaso por accidente, en lugar de hacernos reír nos lleva a un terreno empantanado de donde no logramos salir. Somos capaces de no volver a sonreír durante el resto del día por una simple confusión, por la torpeza de un traspié o porque nuestra genética es irreversible. Nos cuesta perdonar. Perdonar una infidelidad o el golpe del amigo que nunca volvió a preguntar cómo estás en el transcurso de tu enfermedad. Pero más cuesta aún pedirse perdón, decirse a uno mismo que no importa, que todo pasará, que nada es tan importante, o tan malo o… tan decepcionante. Si las piernas no te responden después de andar durante kilómetros, te lamentas por no tener unas piernas más fuertes. Si el desaliento te alcanza, no muestras un ápice de compasión por ti mismo. ¿Por qué? Al fin y al cabo, la única persona que permanecerá a tu lado para el resto de tu vida, serás tú mismo. ¿Por qué no te regalas ese ápice de clemencia que buscas en otros ojos que no son los tuyos? Tú, que eres un ser tan perfecto, tan maravilloso. Tú, que solo tú sabe ser como tú. Qué más da a quién ames o cómo, qué más da si la gravedad vence tu peso, qué importa si la vida es un continuo traspiés y tus piernas no lo aguantan.  Perdónate y perdóname (por el atrevimiento de pensar que sientes lo mismo que yo).

Difícil como un invierno en manga corta.

La amistad fue una barca con remos, un país donde caer rendido, pero también hubo amigos que se fueron sin pañuelos ni palabras y eso fue difícil como un invierno en manga corta.

Supongo que siempre fui demasiado sensible para mi edad, que los jóvenes tenían los abrazos precintados y yo necesitaba, de verdad que lo necesitaba, el calor cercano de los otros.


-Marwan-
Siempre quise ser normal
pero el destino 
nunca me concedió esa dicha.

lunes, 26 de enero de 2015

lunes, 22 de diciembre de 2014

Orgasmo equivocado

Me quedaré gritando tu nombre a otro cuerpo, regalando tus besos a otra piel, rasgando la espalda equivocada, porque siempre te irás, pero volverás en otros versos y la misma risa, esa que me empaña el alma cuando te veo. Volverás con esa consciencia inconsciente que me hace verte cuando no te tengo cerca. Y volverás, en otras vidas, y nunca serás tú. Pero cuando por fin lo seas, será tan grande mi alma que procuraré no hablar muy alto, y procuraré reír muy fuerte para que nunca pienses que es a ti a quien grito en cada orgasmo fingido sin ti.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Mañana, ¿quién sabe?

Hay momentos en la vida en que uno simplemente se deja querer. Porque sí, porque quiere, porque ya es hora, porque le apetece. 
Quizá no le hayas conocido en la cabina de un avión destino Nueva York, o vuestro primer beso no tenía la estampa de la cuna de las civilizaciones de fondo, pero al final no se trata de nada de eso, ¿verdad? Al final, los días se definen por el momento de llegar a casa o de salir a dar un paseo, por amanecer juntos o reír, reír profundamente. Al final, mañana quién sabe si quizá seas diabético y no puedas comer dulce o si quizá no sea tu momento para amar. Entonces, coge tu momento y ama, "ama y ensancha el alma". Porque la vida es una, y mañana nadie sabe. Las historias de película están muy bien para el inicio, pero siempre tienen un final. Y si algo tiene final, nunca será un buen final. Así que abre esa botella de vino que guardabas para una ocasión especial, descorcha el mejor champán y vive, vive intensamente. Porque mañana... ¿Quién sabe? 

sábado, 20 de diciembre de 2014

Calendario de adviento

Las ventanas abiertas
del calendario de adviento,
los corazones vacíos
de chocolate 
delatan que es Navidad 
y llega Enero. Ahora
qué aún no 
había empezado bien el año
si quiera.
Pero la esperanza,
cualidad que hasta el más 
desalmado de los funcionarios
conserva,
nos dice que el próximo año 
será mejor. 
Que no queda ya nada de esto
que nos hizo 
amar durante doscientos días,
que nos han quemado las ganas
pero no el corazón 
que siempre hay tiempo 
para empezar de nuevo.
Las ventanas vacías
del calendario de adviento
dicen que hay que tirar 
las botellas gastadas,
poner los regalos en cajas 
y abrir los ojos a un nuevo 
comienzo. 
Abrir paso a nuevos corazones
que no vengan con las alas ya rotas 
y que nos hagan amar 
de nuevo 
los domingos,
que hagan sonar las cuerdas
de la guitarra y del corazón.
Que hagan temblar 
y no sea de frío 
ni de miedo, 
que solo sea de amor.

lunes, 15 de diciembre de 2014

Poema para después de follar



(...)
Estamos hechos del olvido
de alguna fecha importante,
del eco de un portazo,
(...)

De sobres de ibuprofeno en la encimera
y paroxetina en los cajones,
de perchas que sostienen un verano
que nunca volverá.


De aquellos amigos, que no fueron tan amigos,
cuando de verdad la amistad fue necesaria.
De tu óvulo impaciente esperando
otro polvo sin condón.
De pijamas de vaquitas
y dormir con calcetines,
de un yo también cuando a un te quiero
de respuesta no le basta una mirada.


Pero también amor, estamos hechos,
de este café con vistas a tu boca,
del siempre es primavera allí en tus ojos,
del yo te salvaré de la tormenta
a precio de un abrazo interminable.
Del déjame escribir luego te quiero,
del te quiero querer luego te escribo,
del no se qué escribir si no me quieres.

De tu respiración en mis pulmones,
de esta alergia infernal a tus ausencias,
de tu perfume fiel en la almohada.

Estamos hechos,
de tu ataque frontal a mis costillas,
de mi beso a traición y por la espalda,
de tu mordisco cruel, de la caricia
que recorre mi piel como una ola.

De un fóllame cabrón,
de un hasta el fondo,
de un beso de sudor
y cien suspiros.
Del yo te haré feliz,
del para siempre,
del tu eres mi canción
y yo tu baile.
De lo horrible del mar
si no es contigo,
de a falta de jardín,
riégame a besos.

Estamos hechos
y lo que nos falta por hacer
ya nos lo haremos.


-Ernesto Pérez Vallejo-

domingo, 14 de diciembre de 2014

Dos grandes amores



Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores; uno con el que te casas o vives para siempre, puede que el padre o la madre de tus hijos, esa persona con la que consigues la compenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a ella.

Y dicen que hay un segundo gran amor, una persona que perderéis siempre. Alguien con quien naciste conectado, tan conectado que las fuerzas de la química escapan a la razón y os impedirán, siempre, alcanzar un final feliz. Hasta que cierto día dejaréis de intentarlo…Os rendiréis y buscaréis a esa otra persona que acabaréis encontrando.


Pero os aseguro que no pasaréis una sola noche, sin necesitar otro beso suyo, o tan siquiera discutir una vez más… Todos sabéis de qué estoy hablando, porque mientras estabais leyendo esto, os ha venido su nombre a la cabeza.

Os libraréis de él o de ella, dejaréis de sufrir, conseguiréis encontrar la paz (le sustituiréis por la calma), pero os aseguro que no pasará un día en que deseéis que estuviera aquí para perturbaros. Porque, a veces, se desprende más energía discutiendo con alguien a quien amas, que haciendo el amor con alguien a quien aprecias.

-P. Coelho

sábado, 13 de diciembre de 2014



Se me hace un poco más grande el corazón cada vez que oigo tu voz.


Justo cuando cree que el día ya ha acabado, siempre queda tiempo para un último baile más.
Le dije: -He leído más de lo que he vivido, por eso no encajo bien en el mundo.-
Me subió a su alfombra y comenzamos a volar.




Hay días en que no me quedan tripas para hacer de ellas corazón.

martes, 9 de diciembre de 2014

Palabras para C.



Yo sé que a veces piensas que la vida no es más que un decorado
donde no sirven champán ni días festivos.
Sé que a tu lado sólo ves relojes inservibles,
horas que se rompen como botellas en los parques.

Pero debo decirte que la vida es más que un nudo sin dedos,
que la vida es una mujer que se abre de piernas cuando te tratas bien,
que no puedes esperar a que sea el resto quien venga con regalos
aunque a veces tampoco pasaría nada si así fuera, ¿verdad?

Sería buena idea buscar una escoba de palabras
para barrerte por la noche el corazón,
cuando aúllan los lobos de la melancolía
y un nombre de 7 letras te estruja desde el pasado la garganta.

Pero tal vez no haga falta y sólo sea preciso
que dejes de esperar aquello que decides no encontrar.
Que no hay peor regalo que prohibirse la alegría
y sumarse al coro de los niños de veintitantos
que huyen de aquello que desean.

Sería bueno escapar de la autodestrucción por decreto
y volverte permeable alguna tarde
por si llueven cosas buenas por tu barrio.

Que yo sé que la vida te tiene reservados
cien veranos a la vuelta de la esquina,
canciones de ruptura que ya no hablarán de ti,
noches que durarán un año
porque pasarás esos 12 meses
abrazada al cuerpo que esperas.

La vida te tiene preparado un domingo
con forma de corazón y nombre de persona
y en la calle echarán una película
donde no ganarán los buenos pero al fin tú serás feliz.

Sé que se va a desplomar un cielo azul sobre tu casa
y serás capaz de ver lo que no ves:
que aquí afuera hay personas
que quieren dejar de ver a la niña
que se araña cuando no la miran
y eso sucederá muy pronto.

Que yo sé que sólo te hace falta conocerte
y perdonarte no haberte conocido mejor
cuando te culpabas por todo.
Que yo sé que ya eres esa persona
pero aún no quieres verlo y lo entiendo.
Que yo sé que tú eres el jinete y el caballo de carreras
y también el resto de jinetes y caballos de la carrera
y que ya estás en la meta.

Que yo sé que el camino hacia uno mismo
es el único que después del esfuerzo que supone
deja las suelas menos gastadas
y que en ese camino tú vas a dar
con brazos que te ofrecerán su paisaje,
con bares que no harán ya más preguntas,
con una soledad que no sea vista como una guillotina,
una soledad que romperás cuando tú quieras,
porque tú quieras, porque así te lo pida el alma,
para entregarte de lleno al amor más importante de tu vida,
el abrazo que se da uno mismo.

No tengo ninguna duda.
Sé que así sucederá.
Y que para que pase todo esto
solo hace falta una cosa:

que tú también lo sepas.


-Marwan-

Lo normal


jueves, 4 de diciembre de 2014

Tu amor en tiempos de olvido constante

Vivimos en el olvido
constante
por miedo a los bailes.
A quedarnos demasiado,
y que en tu ropa
se impregne el olor de mi miedo.
Huimos,
lloramos.
Amamos,
igual que amaban nuestros abuelos,
                       eternamente
tan solo unos meses
por miedo a perdernos.

Por miedo a perdernos la vida
y las cosas buenas
nos perdemos todo lo bueno de la vida.
El amor, sin sus espinas
el amor, con tus locuras.
Nos perdemos una tarde en el valle,
y volvemos a casa antes de que en el reloj
suenen las doce, por miedo a las calabazas
nos perdemos,
nos lo perdemos
                      todo.

Sin embargo tú, dispuesto a quedarte.
Me miras y te ríes de mi prisa
y de mi miedo a quedarme demasiado.
Sin embargo tú, dispuesto a quererme
Me miras y te ríes de mi huída constante
de mis bailes que terminan a las doce
de mis "hoy no puedo quedarme".
Porque siempre vuelvo al calor de tu cama.
Sin embargo, tú
sin miedo a lastimarte, me dices
que te quedas
esta vez por mí,
y mañana, te quedarás por ti.

Y yo,
que sigo rota
me acurruco a tu espalda
                      y comienzo a quererte,
                            a sentirlo y es
entonces cuando me abrazas más fuerte
y me siento capaz de amarte
(tan difícil en estos tiempos
de olvido constante).


miércoles, 3 de diciembre de 2014

Llegas y te atreves a amarme

En estos tiempos
en que se me enfría el café
(y el alma)
a la espera de una buena conversación.
En que la amistad no es
tanto como  decían
y se me parte en dos el corazón.
En estos años donde ya no escribo
cartas a los Reyes Magos
ni les pido que se acabe
la pobreza en el mundo.
En estos tiempos
en que descubro leones
que parecían corderos
y que vienen
a atacar mi parte más humana.
En estos tiempos
en que encienden las luces y todo se llena de ternura,
donde se cantan canciones
y en la televisión (a veces) no gritan.
En estos tiempos,

apareces tú

y me tiendes la mano,
y me llevas por las calles
de Madrid,
y hay un árbol
con sabor a piruleta y forma de corazón,
y el chocolate nos quema las manos, mientras nos besamos
en zonas prohibidas.
En estos tiempos
en que todo parece extraño,

llegas
y te atreves a amarme.


miércoles, 26 de noviembre de 2014

Siempre fuimos dos amantes sin ningún futuro
y con todo el pasado por delante.

Abril.

Le dije que mi nombre era Abril.

Él siempre decía que
el día en que me vio reír
nació 

La primavera. 

(Me pareció divertido)



Espero

Espero que un día te enamores
Y que cuando te enamores, duela.
Porque eso significa que sientes
Y si sientes, significa que estás vivo.
Y si vives, juro que estaré a tu lado

Para verlo.

Espero que cuando despiertes
A la vida, llores de alegría
Y que cuando llores se te empape el alma
Porque eso significa que aún estás a tiempo
Y si estás a tiempo, juro

Que te espero.
Aunque esperar


signifique




toda una vida.



martes, 25 de noviembre de 2014

Ojalá Google tuviera todas las respuestas que tú no puedes darme. 

jueves, 20 de noviembre de 2014

Con el corazón a medias, no sé amar.

He conocido a Marco.

Marco, además de ser guapo es mi media naranja. Quién mejor para amarme que alguien que se declara experto en preparar café. El Sur de italia le acogió durante años como segundo hogar, por lo que su delicadeza al preparar la mezcla y decorar la taza es exquisita. Y no hay nada que me excite más. Marco dice que es chef de un restaurante italiano, no sé en qué calle de una ciudad que no está muy lejos, lo cierto es que mientras me hablaba yo sólo miraba su boca y sus dientes perfectos. Se ha declarado experto en preparar desayunos de domingo, de esos que llegan a la cama sin que tan si quieras hayas abierto los ojos. ¿He dicho ya que Marco quiere amarme?
Pero cuando Marco ha hecho un acto de la cabarellosidad de la que muchos alardean y ha pagado los cafés tan mediocres que nos han acompañado, no he podido evitar la tentación de asomarme a la ventana virtual que lleva tu nombre y mirarte. Y preguntarte si vendrás a verme. Y tu respuesta ha sido un quizá. Y los labios de Marco se han quedado llenos de dudas. Sé que hoy su inseguridad ha ondeado la bandera de la victoria. De verdad que yo quiero amarle, pero aún no me has devuelto la mitad del corazón que te presté.


lunes, 17 de noviembre de 2014

Frenar enero.

La historia era salir de los brazos de un hombre que me había hecho trizas la ilusión para mecerme en los de otro que se aclama sabio en curas del corazón. Lo único que les diferenciaba era que mi padre confiaba ciegamente en Juan, esa era la insólita razón por la que decidí saltar al vacío por él, tampoco tenía nada que perder. Pedro ya se había llevado todo. No podían hacerme más daño, estaba claro. Pero tenía miedo, tanto tanto miedo a perder de nuevo, a confiar, a entregarme sin más. O lo que era peor.. A estar rota. ¿Y si ya no tenía más amor para dar? ¿Y si se me había agotado la ilusión y la generosidad? Ya todo daba igual, eran los brazos de Pedro o el abismo. Decidi resguardarme del frío invierno.



domingo, 16 de noviembre de 2014

Celos



Tengo celos de mí misma,
de mi yo
de hace unos años
que podía tocarte
con mis manos
como solo yo

sé que todavía puedo.

Tengo celos de aquel viernes
donde te follé sin a penas mirarte
como si tú no merecieras tenerme
como si no fueras digno
de amarme.

Ahora tengo celos
de quien pueda acariciarte
de esa que ya no soy yo
de ese que ya no eres tú.
Tengo celos de cuando
podía rozarte
y mirarte
de cuando podía enternecerte
con mi dulzura y amarte.

Tengo celos de esa piel
a la que ahora besas
mientras piensas que soy yo
a quien desgastas con
esa torpeza loca.

Mientras

piensas que eres tú a quien aún reclamo.

Y ahora que lo escribo

quizá tu pensamiento
no sea tan irracional.

lunes, 10 de noviembre de 2014

De tacones y miradas y tu pecho como almohada.

Siempre odiaste mis tacones (demasiado incómodos para una auténtica amazona, decías) y odiabas también las largas tardes de espera para "pintarme una cara nueva", y me reprochabas continuamente que no fuera tan auténtica como la de las mañanas de domingo. Nunca entendiste el por qué. Pero si tan sólo una vez hubieras visto tu rostro todas y cada una de las veces que bajé esas interminables escaleras que me llevaban a tu boca, si hubieras visto tus ojos tan sólo un segundo , si hubieras sentido lo que yo sentí. Entonces, comprenderías por qué hoy, aunque ya no estás, lo sigo haciendo. Y es que, tan sólo busco tu mirada en algún rostro inocente que me observe bajar cualquier escalera. Aunque no sea interminable, aunque no lleve a tu boca. Que no lleve a ningún sitio, pero que tenga tus ojos y tu cara, que me mire como si fuera una supernova, una explosión en el cielo, un auténtico Big Bang, aunque luego rechistes, aunque luego me ames, aunque luego no existas.

domingo, 9 de noviembre de 2014

¿qué es el amor? preguntó. Y le enseñé tus ojos.

 Después de años sin vernos, al abrazarme, lo primero ella que dijo fue:
- Aún no sé qué es eso del amor, por favor explícamelo tú.
Entonces le llevé a su taller, allí estaba él. Después de tantos años y nada había cambiado , ni si quiera su mirada, le saludé con alegría y a ella le dije:
-¿Ves esa mirada? pues esa mirada es amor.
Seguía contemplándome como el primer día. Como aquella tarde que nos bañamos desnudos en la playa, a pesar de estar rodeados de gente que miraba. Como aquél día que me secaba detrás de la puerta del coche ante la atónita mirada del jardinero y su adictiva media sonrisa, esa que hoy lucía también y esos, sus ojos ... que se clavaban en mi cuerpo como si no fuera real, como si no hubiera visto nunca nada igual.
La misma mirada, la de aquellos ojos que lloraron al saber que me marchaba, pero que nunca me retuvieron, que nunca me juzgaron, que nunca me odiaron por no haberle amado lo suficiente, aquellos ojos que me escuchaban siempre atentos como si mis palabras fueran un big bang en su mente, una estrella temporaria cada vez que me veía de nuevo.




miércoles, 5 de noviembre de 2014

Me cuesta tanto olvidarte

Te ha costado tan poco olvidarme
Que se me ha partido en trozos 
Este maldito corazón.
Buscaré un pecado
Que lleve tu nombre y me ayude a alcanzarte.
Aunque sea sin cuerdas 
Aunque sea con otros 
Aunque sea de noche. 


jueves, 30 de octubre de 2014

Que los amaneceres los pinte Van Gogh

Me gustaría decirte que desde que ya no estás me ha dado por ver las noticias o tomar zumo de naranja por las mañanas. Me gustaría decirte que me ha dado por ir al gimnasio todos los días o que he dejado de echar humo negro por la boca. Que los amaneceres los pinta Van Gogh y están llenos de girasoles o que los atardeceres son casi tan románticos como la última vez que te amé. Pero no, no es así. Amanezco cada día porque alguien ha dicho que así ha de ser, beso en los labios a alguien que ocupa mi cama como quien ocupa una casa que no es suya, a la fuerza. Camino buscándote en alguna mirada que me aporte una esperanza, algo de fe, pero los urinarios de las discotecas se han vuelto propicios para no usar protección y así perderse en unos ojos que atisben un poco de ese amor que tú nunca tuviste. No cambio los libros por las noticias y mi perro ya no llora, pero yo no he vuelto a reír.  La esperanza de volver a hacerlo se quedó en aquel parque con tus manos en mi impaciencia y mi conciencia en tu fe. Cierto es que nunca te espero, pero cierto es también que tú ni si quiera llegas.

lunes, 27 de octubre de 2014

Dear Love



Dear love, 

This is 
the one and only.
This
will be our song 
one day.
Forever.

domingo, 26 de octubre de 2014

He guardado
la poesía en un cajón
y junto a ella
el corazón.



qué le queda

"¿qué le queda a alguien que no ama como si mañana nunca fuera a existir, como si mañana nunca fuera a doler?"

El problema comienza cuando entregas todo tu corazón, cuando pones toda tu vida en ello. Cuando ya no hay vuelta atrás. Justo ahí, es cuando empieza el maldito problema.
Pero si no haces eso, ¿qué te queda? 
¿Qué le queda a alguien que no pone toda su pasión cada mañana en su trabajo?¿qué le queda a alguien que no vive cada día?, ¿qué le queda a alguien que no ama como si mañana nunca fuera a existir, como si mañana nunca fuera a doler? ¿Qué le queda?

Dímelo. Quizá tú lo sepas.

domingo, 5 de octubre de 2014

Y tus besos magia

Los claveles intactos 
en la mesilla de noche.
Nunca entendí que algo tan bello
Pudiera robarme el oxígeno.
Estarán ahí, mirando,
Recordándome cuándo estuviste.
Pero no me roban el oxígeno.
Ellos no.
Son demasiado bellos.

Como el amor, 
es demasiado bello 
para robarte la vida.
Sin embargo, yo
le tengo miedo.
Tengo miedo
A que me robe el aire.
Él sí. 
El amor es despiadado.
Tus claveles no.
Ellos me recuerdan que un día
No fue triste.
Que un día respiraban 
Dos almas
Un mismo aire 
En mi balcón.

Ellos me recuerdan
Que el amor es bello,
El aire limpio,
Y tus besos magia.


miércoles, 1 de octubre de 2014

Que no te vendan amor con espinas.


"Que no te vendan amor sin espinas".

Dice Sabina en una de mis canciones favoritas. 

Hoy que te he vivido, 
sólo pido una cosa a la vida: 

que no me vendan amor con espinas, 
que amar no duela, 
que el querer sea paz, 
que tenerte sea tan fácil como tenerme, 
que el hecho de que existas 
sólo pueda significar que yo existo. 

Que no me vendan amor con espinas, porque ya no lo quiero.