miércoles, 18 de mayo de 2016
Si supieras cuanto tiempo gasto al día para no pensar en ti.
Si supieras todo lo que he vivido desde que tú no estás. Cuántas bocas he besado pensando en hallarte. Cuántos brazos han abrazado mi soledad. Cuántas sonrisas a medias por no encontrar tu risa entera, sin más. Si supieras tan solo cuánto he disfrutado sin ti. No sé si quizá te dolería un poco. Pensarías en lo fácil que se me hace todo. Que ya he olvidado la vida sin ti. Que no me haces falta. Que no nací para echar de menos, como siempre te he dicho. Pero si supieras cuántas bocas me han mordido, cuántos abrazos forzados, cuántas vidas perdidas. Si supieras, vida, cuántas mentiras. Si supieras lo de aquel del que tuve que escapar, lo de todo lo que me hizo llorar. Si supieras el vacío de esta vida miserable, los domingos sin hallarte, los sábados sin alma, perdida en un montón de litros de alcohol y poetas. Si supieras que en cada verso sueño que te encuentro, que no quiero rozar una sola boca más que no lleve tu veneno, ese que me ate a ti toda para toda la vida. El de la libertad no la quiero si no es contigo. Si supieras todo eso, quizá ni siquiera volverías a buscarme. Y es por eso, vida mía, que solo te cuento las bocas que me muerden la nostalgia de una vida mejor. Por miedo a que aún sabiendo todo eso nunca corrieras a salvarme.
Me quedo contigo.
A veces, me quedo observándola. Es tan fuerte que me da miedo. Da la sensación de que el día en que se rompa va a saltar todo por los aires y no va a salir nadie vivo. Porque tiene que romperse algún día. Todos nos rompemos, tarde o temprano. Pero ha vivido cosas que ni tú ni yo -por suerte- llegaremos a comprender jamás. Para ella romperse no es una opción. Nunca se rinde. Cuando crees que todo está perdido, que ya no podrá soportarlo más, saca esas fuerzas, las de 'corre que es el último sprint' y las del 'no sé cómo coño lo he hecho' y consigue salir airosa de todo. Solo se lleva de recuerdo las cicatrices, marcas en la piel y en el alma que hablan de que cualquier tiempo pasado no siempre fue mejor. Pero tiene que romperse, estoy segura: de vez en cuando lo hará, quizá sea en el momento en que nadie mire, con las luces apagadas y los espejos tapados. Quizá se meta debajo de las sábanas, o tal vez eche un pulso al monstruo de debajo de la cama y se tumbe con él. Eso sería muy propio de ella. Puedo verla, allí acurrucada junto al monstruo, como si no fuera a hacerle daño. Siempre se ha sentido a gusto junto a los monstruos. Creo que a veces cree ser uno de ellos. Ella: mi hada alada, transparente como el cristal, dulce como la miel de sus ojos. Ella un monstruo... Cómo somos los seres humanos, ¿verdad? Supongo que cuando uno se cree ogro es más difícil sentirse atacado. La culpa siempre es propia. El alarido lo da uno mismo, los demás son demasiado indefensos. Ese es su gran defecto: cree ciegamente en la humanidad. Y no, la humanidad no cree en ella, ni la ve como el monstruo que ella imagina. Y no hay alaridos que asusten. Hay golpes, insultos, miradas, forcejeos. Que ella cree imaginar. Y son producto de su mirada indefensa. Parece tan felizmente triste... Me inundan la rabia y el llanto cuando oigo su risa. Es una risa tan fuerte que da la sensación de que vaya a partirse en dos en cada carcajada. Creo que a veces ríe tan fuerte porque no sabe si será la última vez que lo haga. Que tiene la certeza de que un día se le acabará él bonus de la alegría y le invadirá esa tristeza que lleva toda una vida reteniendo. Y puede que no esté equivocada. Puede que ese día llegue, es verdad. Pero mientras tanto, me quedo con su mirada de guardar cien vidas en cada iris. Me quedo con su caminar lento 'por si mañana no puedo hacerlo'. Me quedo con su risa, la que me estalla las entrañas. Me quedo contigo, la del otro lado del espejo.
viernes, 13 de mayo de 2016
Encontrar.
Sí, lo juro. He deseado llorar en los brazos de alguien. Gritar a pleno pulmón a algo que tenga más vida que una pared todo lo que me produce esta mierda de mundo en el que vivimos. Contarle que no puedo más. Y que me abrace cuando todo se venga abajo, que lentamente comience a besarme, y hacerme el amor. Lo he soñado. He soñado con que alguien aguantaba mis locuras, sonreía al verme saltar en los charcos y mojarme entera (por dentro, al ser consciente de que hace poco no sabía hacerlo. Y por fuera, con el agua que nos empapa a ambos). Alguien que amaba cada línea de mi piel que yo detesto, las cicatrices que me ha dejado la vida en tan poco tiempo. He soñado que me acompañaba en mis horas más horribles, aunque tuviera un millón de cosas absurdas que hacer. Lo absurdo, sería no estar contigo, diría. He pensado en que me llamaba a cualquier hora, para comer un trozo de pizza fría y hablar de cómo llueve ahí fuera. He imaginado quedarme dormida entre sus brazos y abrazos. He pensado en decirle que me duele el corazón de vez en cuando, y que hay días en que siento cómo se rompe.
Y buscando alguien así, logré encontrarme.
Y buscando alguien así, logré encontrarme.
domingo, 8 de mayo de 2016
viajar.
Viajar me enseñó a vivir.
Quedándome aprendí a amar.
Amando lo vivido, supe ser feliz a cada instante.
fácil.
¿Desde cuándo me gusta lo fácil y me da tanto miedo lo bueno?
perder.
Yo intentando hacer desaparecer las líneas de mi piel.
Y tú queriendo perderte en ellas.
miedo.
He dejado de escribir
por miedo
a ser leída.
sábado, 16 de abril de 2016
Lo sigo intentando.
Estoy intentando hacerme amiga del miedo,
y reírme a carcajadas cada vez que puedo.
Estoy intentando sonreír a cada niño con el que me cruzo,
y sumergirme en cada relación con el oficio de un buzo.
Créeme, lo estoy intentando.
Estoy intentando no darle importancia
Créeme, lo estoy intentando.
Estoy intentando ser consciente de que el sol sigue ahí arriba,
estoy intentando controlar mi ira,
no tragar de golpe y así, poco a poco, saborear la vida.
Estoy intentando decir la verdad,
Créeme, lo estoy intentando.
Estoy intentando dibujar sonrisas en mi barrio,
intentando decidir si prefiero unos ojos o unos labios.
Estoy intentando memorizar cada sueño cuando me despierto,
y caminar sin dudar, porque cada instante de duda es un instante muerto.
Estoy intentando hablar más con desconocidos,
y no girar la cabeza cuando alguien me mira demasiado.
Estoy intentando ser neutral y objetivo,
tomarme la vida con la perspectiva del que no se queja aunque tenga algun motivo.
Estoy intentando escribir y vivir para volver a escribir
y hacer de ese crculo un maravilloso jardín en el que existir.
Créeme, lo estoy intentando.
Estoy intentando darle de comer a cosas invisibles,
y a enamorarme de cosas insignificantes,
y a no darle importancia a esas cosas que nos venden como grandes.
Estoy intentando pensar más en los que me quieren, reírme de mis fobias.
Estoy intentando que mi corazón no se acelere
Estoy intentando asumir que el mundo no es justo,
y que el rencor de otros es lógico,
y que el amor se marchita si no lo riegas,
y que la muerte no avisa cuando llega,
y que quien juega limpio no siempre recibe apoyo.
Estoy intentando dedicar más tiempo a mirar las estrellas,
a beber más agua, a abrazar, a besar,
y a dar muestras de afecto sin un motivo aparente.
Estoy intentando ser más imperfecto,
a hacer lo incorrecto, ser más imprudente.
Estoy intentando liberar al payaso que encerré
en la mazmorra de la vergüenza hace tiempo ya,
a no hacer algo porque lo hagan los demás,
a hablar con los animales y a tratarlos como a iguales.
Estoy intentando ser más insensata
y reírme a carcajadas cada vez que puedo.
Estoy intentando sonreír a cada niño con el que me cruzo,
y sumergirme en cada relación con el oficio de un buzo.
Créeme, lo estoy intentando.
Estoy intentando no darle importancia
al hecho de que no seas como te había imaginado.
Estoy intentando jugar sin que me importe el resultado,
Estoy intentando jugar sin que me importe el resultado,
relajarme cuando quiero usar el water, pero está ocupado.
Créeme, lo estoy intentando.
Estoy intentando ser consciente de que el sol sigue ahí arriba,
estoy intentando controlar mi ira,
no tragar de golpe y así, poco a poco, saborear la vida.
Estoy intentando decir la verdad,
y hacerlo de la manera que menos duela,
dejar de usar la rueda y gastar más suela.
Estoy intentando no echar la culpa a otros cuando algo sale mal,
pisar un suelo más natural,
salir de vez en cuando de esta ciudad áspera y artificial.
Estoy intentando aprender a sonreír
dejar de usar la rueda y gastar más suela.
Estoy intentando no echar la culpa a otros cuando algo sale mal,
pisar un suelo más natural,
salir de vez en cuando de esta ciudad áspera y artificial.
Estoy intentando aprender a sonreír
cuando me demuestran que me equivoco,
a dejar de disimular que soy un loco,
a sentir la energía de cada pequeña cosa que toco.
a dejar de disimular que soy un loco,
a sentir la energía de cada pequeña cosa que toco.
Créeme, lo estoy intentando.
Estoy intentando dibujar sonrisas en mi barrio,
intentando decidir si prefiero unos ojos o unos labios.
Estoy intentando memorizar cada sueño cuando me despierto,
y caminar sin dudar, porque cada instante de duda es un instante muerto.
Estoy intentando hablar más con desconocidos,
y no girar la cabeza cuando alguien me mira demasiado.
Estoy intentando ser neutral y objetivo,
tomarme la vida con la perspectiva del que no se queja aunque tenga algun motivo.
Estoy intentando escribir y vivir para volver a escribir
y hacer de ese crculo un maravilloso jardín en el que existir.
Estoy intentando callar cuando no sé qué decir,
plantarme y discutir antes que agachar la cabeza y huir.
plantarme y discutir antes que agachar la cabeza y huir.
Créeme, lo estoy intentando.
Estoy intentando darle de comer a cosas invisibles,
y a enamorarme de cosas insignificantes,
y a no darle importancia a esas cosas que nos venden como grandes.
Estoy intentando pensar más en los que me quieren, reírme de mis fobias.
Estoy intentando que mi corazón no se acelere
si se acercan quienes me odian.
Estoy intentando asumir que el mundo no es justo,
y que el rencor de otros es lógico,
y que el amor se marchita si no lo riegas,
y que la muerte no avisa cuando llega,
y que quien juega limpio no siempre recibe apoyo.
Estoy intentando dedicar más tiempo a mirar las estrellas,
a beber más agua, a abrazar, a besar,
y a dar muestras de afecto sin un motivo aparente.
Estoy intentando ser más imperfecto,
a hacer lo incorrecto, ser más imprudente.
Estoy intentando liberar al payaso que encerré
en la mazmorra de la vergüenza hace tiempo ya,
a no hacer algo porque lo hagan los demás,
a hablar con los animales y a tratarlos como a iguales.
Estoy intentando ser más insensata
y así amar y entregarme sin medida.
Ser feliz aunque sea a ratos
Ser feliz aunque sea a ratos
y darle un sentido a esto que llaman vida.
No sé si lo conseguiré pero
No sé si lo conseguiré pero
créeme: lo estoy intentando.
-Nach-
martes, 12 de abril de 2016
Y en respuesta: me quemas, Fredi Leis.
Que aunque hayamos rehecho tu vida,
yo voy más despacio.
(...)
Que yo ya no me hablo conmigo
por haberte dejado.
Que solo me duele la voz
si me quedo callado.
lunes, 11 de abril de 2016
Quiéreme si te atreves.
Supongo que, al final, todos encontramos alguna imitación barata del amor. Esa mitad con la que compartimos gustos, aficiones, tiempo, y que nos llena un poco. Nos llena la mayor parte del tiempo, pero siempre tenemos un vacío. El vacío que nos recuerda la crisis de los 30, de los 40, de los 50... y así hasta la muerte. Porque sí, estamos bien. Pero no lo hemos encontrado, o si en algún punto lo encontramos, como me pasó con él, lo dejamos ir. Simplemente porque no era el momento, no era fácil, no era posible. O ese millón de excusas que nos pone el miedo cuando se planta delante de su gran enemiga la felicidad. Y nos invade, y nos vence. Porque el miedo es un gran cabrón que conoce de sobra nuestra debilidad, y la felicidad es ingenua y no puede con él. Maldita envidia que domina al miedo. Maldito miedo que corrompe mi felicidad. Y eso fue él: un momento imperfecto, un millón de excusas, un 'quiero ser libre' cuando no me daba cuenta de que mi única libertad ocurrió contigo.
¿Capaz o incapaz?
domingo, 10 de abril de 2016
He intentado escribir
un poema contando
al mundo lo que siento.
El poema me ha dicho que no
quiere ser poema. Solo
quiere ser vida.
Te contaré un secreto:
y yo.
tú.
Con esas ganas
locas de querer.
yo.
Con esta vida a medias,
esta tinta sin papel.
Tú.
Superando miedos
dibujando alas al viento.
Y yo, que te quiero querer
y no te quiero.
p(r)o(b)(l)e(m)a
Sigo confiando en la humanidad.
Quizá ese sea mi único
p(r)o(b)(l)e(m)a
martes, 5 de abril de 2016
Turnedo & Día 7 después de ti.
Turnedo de Iván Ferreiro:
Desde aquí, desde mi casa
veo la playa vacía
ya lo estaba hace unos días
ahora está llena de lluvia
y tú ahí sigues sin paraguas
sin tu ropa, paseando
como una tarde de julio
pero con frío y tronando
¿se puede saber qué esperas?
¿que te mire y que te seque?
¿Que te vea y que me quede tomando la luna?
juntos la luna, tú y yo expectantes
a que pase algún cometa
o baje un platillo volante
Y la playa llora y llora
y desde mi casa grito
que aunque pienso en abrazarte
que aunque pienso en ir contigo
el doctor me recomienda
que no me quite mi abrigo
que no esté ya más contigo
y yo no puedo negarme
pues el tipo soy yo mismo
estudié mientras dormías
y aún repaso las lecciones
una a una cada día
Yo no puedo aconsejarte
ya es muy duro lo que llevo
dejemos que corra el aire
y digámonos adiós.
Aunque siga suspirando
por algo que no era cierto
me lo dicen en los bares,
es algo que llevas dentro
que no dejas que te quieran,
sólo quieres que te abracen
y publicas que no tuve ni valor para quedarme,
yo rompí todas tus fotos
tú no dejas de llamarme
¿Quién no tiene valor para marcharse?
¿Quién no tiene valor para marcharse?
¿Quién no tiene el valor para marcharse?
¿Quién prefiere quedarse y aguantar?
Marcharse y aguantar.
Enlace a día 7 después de ti, de Patricia Luna: http://uncafeyteamo.blogspot.com.es/2015/06/dia-7-despues-de-ti.html
domingo, 3 de abril de 2016
¿Y tú?
Y tú por ahí, perdido
por las calles de Madrid.
Regalando canciones
a quien no las merece.
Deshaciendo tu alma
entre versos que no son los míos.
Y yo por aquí, recitando
en cada rincón de la ciudad
tu nombre. Recordando cada beso
que me diste aquella noche.
Cada verso que te escribí
la mañana siguiente
con mi cama vacía.
Ya no publicas canciones
ni le dices al mundo
que atravesarás fronteras
(como si yo fuera otro país,
otra luna). Ya no apartas
los ojos de tu móvil
para no contestarme
demasiado pronto. Tu miedo
ha dejado de existir
desde aquel día en que decidí
echarte de mi vida, por mi miedo
a tenerte solo a medias.
Ya no te tengo,
pero yo no te olvido.
¿Y tú?
¿has conseguido olvidarme?
martes, 29 de marzo de 2016
Hay personas que en solo una noche
se atan a tu corazón
y se quedan a vivir por siempre
en tu recuerdo.
Como a una estrella fugaz:
te pedí un deseo
y te dejé marchar.
Y aún sigo mirando al cielo
buscando tu rastro
siguiendo la estela
de tus besos.
Cómo puedo sin a penas conocerte
seguir echándote de menos.
sábado, 26 de marzo de 2016
Por lo que tiemblo al verte y Mañana, ¿quién sabe? (Libertad 8)
Hay momentos en la vida en que uno simplemente se deja querer. Porque sí, porque quiere, porque ya es hora, porque le apetece.
Quizá no le hayas conocido en la cabina de un avión destino Nueva York, o vuestro primer beso no tenía la estampa de la cuna de las civilizaciones de fondo, pero al final no se trata de nada de eso, ¿verdad? Al final, los días se definen por el momento de llegar a casa o de salir a dar un paseo, por amanecer juntos o reír, reír profundamente. Al final, mañana quién sabe si quizá seas diabético y no puedas comer dulce o si quizá no sea tu momento para amar. Entonces, coge tu momento y ama, "ama y ensancha el alma". Porque la vida es una, y mañana nadie sabe. Las historias de película están muy bien para el inicio, pero siempre tienen un final. Y si algo tiene final, nunca será un buen final. Así que abre esa botella de vino que guardabas para una ocasión especial, descorcha el mejor champán y vive, vive intensamente. Porque mañana... ¿Quién sabe?
He decidido romper con esta historia
que aún no ha comenzado,
tirarme a los brazos de otro,
follarle hasta el alma
para huir de tu recuerdo.
Y no es falta de interés
o miedo a perderte,
es que me acojona tenerte
solo a medias.
Ser nadie en una canción de cuna
que hable de la luna
y del arco de sus piernas.
Ser el grito que desgarra tu garganta
en medio de una sala que disfruta
cuando tú te partes en dos
el alma. O eso dices.
Yo solo quería ser el sol de tus mañanas,
la sonrisa a media luz que ilumina tu mirada,
la complicidad que llena cualquier silencio eterno,
una mirada enamorada
un ayer que fue completo.
Solo quería verte sonreír cuando estás desnudo frente a mí curando tus cicatrices con la sal de las lagrimas que vierto al escuchar tu historia.
No quería ser la gata que abandona cuando faltas. Pero no me has dejado más opción, ya ves. Siempre tuve miedo a perder
(te)
que aún no ha comenzado,
tirarme a los brazos de otro,
follarle hasta el alma
para huir de tu recuerdo.
Y no es falta de interés
o miedo a perderte,
es que me acojona tenerte
solo a medias.
Ser nadie en una canción de cuna
que hable de la luna
y del arco de sus piernas.
Ser el grito que desgarra tu garganta
en medio de una sala que disfruta
cuando tú te partes en dos
el alma. O eso dices.
Yo solo quería ser el sol de tus mañanas,
la sonrisa a media luz que ilumina tu mirada,
la complicidad que llena cualquier silencio eterno,
una mirada enamorada
un ayer que fue completo.
Solo quería verte sonreír cuando estás desnudo frente a mí curando tus cicatrices con la sal de las lagrimas que vierto al escuchar tu historia.
No quería ser la gata que abandona cuando faltas. Pero no me has dejado más opción, ya ves. Siempre tuve miedo a perder
(te)
Feria del Libro de Trujillo
El 30 de marzo estaremos dando toda nuestra voz en la feria del libro de Trujillo. ¿Os animáis? Seguimos con 'y ni siquiera te conozco' y más cosas bonitas. Entre ellas Rosana. Una flor que me encontré en el jardín de la poesía con una voz espectacular. Allí nos vemos. Justo después: Ismael Serrano. No tenéis excusa, joder.
Veintidós de marzo.
Sale de casa dando un portazo mientras en la televisión encendida sin sonido una mujer camina descalza sobre el fango con tres niños a la espalda. En la radio hablan de la cantidad de muertos en Bélgica por un ataque terrorista. Ella no ha escuchado nada, no ha entendido nada. Y sale corriendo enfadada, quizá porque no le dijeron lo que quería escuchar. Quizá sus vacaciones no sean lo que ella esperaba. No lo sé, pero no ha entendido nada. Mientras, la mujer lucha por no desfallecer en la búsqueda de una puerta abierta para sus retoños. Alguien con una pizca de humanidad en sus ojos. Unos zapatos. Si yo pudiera en este preciso instante darle mis zapatos... Si yo pudiera llevarle a cuestas uno de sus niños, si yo pudiera caminar unas millas para que ella descansara, si yo pudiera abrirle mi casa, ¡ay! Si yo pudiera. No lo dudaría. Y Bélgica... Si yo pudiera curarte las heridas, querida mía. Si yo pudiera... Pero será que no puedo. Que no me dejan. Pero me niego a cruzarme de brazos, dar portazos, no intentar ayudar desde aquí, ignorar al resto del mundo. Y, sobre todo, a no ser feliz con la sonrisa de un niño cuando tengo que salir obligada de mi casa por la mañana para ir a trabajar, no disfrutar con cada cordón de mis zapatillas, joder. Porque mañana queridos todos, mañana nadie nos va a asegurar que lo vayamos a tener. Que no nos va a tocar, o no nos vayan a cerrar todas las puertas a las que nuestras gargantas desgarradas de dolor quieran llamar. Y, por ellos, debemos luchar. Luchar para conseguir darles nuestros zapatos, aunque los de arriba no quieran. Apoyarles en la medida que nos sea posible. Y mientras, por ellos, no me jodáis y apreciad todo lo bueno que tenéis ahora. Dejad el egoísmo para otro momento en que el mundo no se esté hundiendo porque os necesita vivos, luchando, y con más ganas que nunca. Bélgica, Siria, os necesitan ahora. No giréis vuestras cabezas hacia otro lado. Gritad. Apoyad. Uníos. Y hagamos algo posible. Por ellos.
domingo, 13 de marzo de 2016
Pasarán muchos trenes por tu vida.
Si los coges todos nunca llegarás a tu destino.
Si no coges ninguno, tampoco.
Procura elegir bien.
¿amor?
Nos han enseñado que el amor se busca. Se encuentra. Como quien busca una manzana en una frutería y encuentra esa que no tiene gusanos. La que parece que tiene más vitaminas. Y no. No es así. El amor es imperfecto. Hay que construirlo cada día. Plantar la semilla, regar el árbol, cuidarse de las plagas... para finalmente probar la manzana del pecado. Hay que construirlo día a día, beso a beso, caricia a caricia. Con palabras y con cariño. Supongo que se trata de encontrar a quien nos hace reír, llorar de alegría, disfrutar cada segundo y, a partir de ahí, cultivar una vida juntos. No quiero dejar de creer en la magia de haberte conocido, pero no quiero perder la ocasión de crear algo tan grande e inalcanzable para muchos como es el amor, a tu lado.
Te quiero.
Siempre tuya, siempre nuestros.
Te quiero.
Siempre tuya, siempre nuestros.
Sigo buscando una canción
que me haga vibrar
la mitad de lo que lo hiciste tú
aquella noche.
arrancar una flor
Ayer cometí el error de arrancar una flor porque me sentía sola y pensé que su belleza me alegraría. Al oír el crujir de su tallo sentí que se me rompía el corazón. Me la puse en un botón y caminé con ella. Al llegar a casa estaba mustia. Me puse muy triste. Había acabado con su vida y su libertad para intentar arrancarme de cuajo la soledad. Decidí ponerla en agua, a ver si acaso así. Y sí, ha decidido vivir. Y alegrarme los domingos. La saco al sol y parece que sonríe. Yo, que acabé con su vida, recibo de ella todo su esplendor. No sé si es un regalo, o el castigo de saber que pronto marchitará porque una flor debe estar ahí fuera, ondeando su melena al viento, bailando al son de sus compañeras. Aquí, en mi vaso, ella intenta regalarme su magia. Pero no, sin libertad y arena, mi flor se marchitará.
Y esto es lo que siempre traté de explicarte cuando no entendías mi sed de libertad. Hoy, con la flor ahogada en mis buenas intenciones derramo lágrimas por haberte reprochado tus ansias de mí, pero sabiendo que era imposible sobrevivir.
Y esto es lo que siempre traté de explicarte cuando no entendías mi sed de libertad. Hoy, con la flor ahogada en mis buenas intenciones derramo lágrimas por haberte reprochado tus ansias de mí, pero sabiendo que era imposible sobrevivir.
Ella tiene un desastre en la cabeza
más grande que mi abismo
y no sabe dónde colocarlo.
No se da cuenta pero sonríe de lado
porque ama de frente
aunque encuentre vacío.
~Óscar Sejas~
You Only Love Once
No intentes comprender cuando estés triste.
Olvida, cuando puedas olvidar,
y no llames más de dos veces
sin que nadie descuelgue al otro lado.
~Ben Clark~
He cambiado las sábanas cada día
desde que te fuiste.
He cambiado hasta de piel.
Y no he conseguido sacar
de mi recuerdo
tu olor,
el roce de tus manos,
ni el frío de tu huida.
Vuelve.
los mejores años de mi vida, contigo.
Te regalo los mejores años de mi vida
los que ya han pasado
que son todo lo que ahora soy
y los que vendrán
que será lo que un día seremos.
Te regalo una vida con la que puedas
dibujar un mundo amarillo
-como el sol que siempre buscas-
donde puedas desdoblarte
perderte y encontrarme.
Te regalo unas manos
que no dejan de escribirte
una lengua que no deje de recorrerte
unos pies que bailen todas tus canciones
y un corazón
mitad tuyo, mitad mío.
De ti aprendí
que el corazón
es un alma sin dueño,
como todos nuestros versos.
domingo, 28 de febrero de 2016
VERSARTE
Y te atreves a preguntarme si quiero Versarte o Besarte. Que si con B o que si con V. Que si con la r en medio, o que si ya vale de tanto cuento. Allí, en mitad de todas las miradas, atentas a los rayos que salen de tus ojos al pasar, e impactan en los míos. Que yo quiero Versarte, joder. Y también Besarte, con B. Y hacerte dueño de todo mi Universo. Que la Luna y las estrellas solo conocen un firmamento. Que sí, que me tiro de cabeza a esa piscina sin agua que es el cosmos de tu vida. Que sé que mañana solo existes en mi recuerdo, pero hoy. Hoy, vida mía, vas a ser mi supernova.
Jueves, 3 de marzo. 20.30h Mastropiero Gastrobar y Jardín, Cáceres.
Tus besos
Con solo rozarme
me rompiste el corazón.
Y he salido a correr
para huir de tu recuerdo.
Me he duchado tres veces
para sacar de mi piel tu olor.
Me he bebido el alcohol
de curar las heridas por dentro.
He besado a la vida
para olvidar todos tus abrazos
tus besos
mis manos en tu cuerpo.
Tu piel, color tinta de tatuaje caducado.
Tus besos, joder. Tus besos.
Cómo me saco yo tus besos.
Los de las tres de la mañana,
las cuatro, las cinco, y media,
los de las ocho, y el polvo de las nueve.
Cómo coño me saco yo tus besos
de esta vida miserable
de este domingo sin sol
de este recuerdo infinito
de un momento tan fugaz
como la estrella que lleva tu nombre.
Tus besos,
cómo me saco yo tus besos.
me rompiste el corazón.
Y he salido a correr
para huir de tu recuerdo.
Me he duchado tres veces
para sacar de mi piel tu olor.
Me he bebido el alcohol
de curar las heridas por dentro.
He besado a la vida
para olvidar todos tus abrazos
tus besos
mis manos en tu cuerpo.
Tu piel, color tinta de tatuaje caducado.
Tus besos, joder. Tus besos.
Cómo me saco yo tus besos.
Los de las tres de la mañana,
las cuatro, las cinco, y media,
los de las ocho, y el polvo de las nueve.
Cómo coño me saco yo tus besos
de esta vida miserable
de este domingo sin sol
de este recuerdo infinito
de un momento tan fugaz
como la estrella que lleva tu nombre.
Tus besos,
cómo me saco yo tus besos.
domingos
Por las despedidas en todos los andenes
los domingos.
Por las lágrimas de mi padre en la estación
los domingos.
Por volver al sitio donde hay que luchar sola
los domingos.
Por todas las camas vacías de ti
los domingos.
Por la maldita resaca
los domingos.
Por el 'hoy mejor no quedamos'
(o, aún peor, el 'hoy no puedo quedarme')
los domingos.
Por todas las tardes sin cine
los domingos.
Por los paseos eternos de soledad
los domingos.
Por la locura de mi perro
los domingos.
Por el recuerdo de cada noche de sábado
los domingos.
Por todas las risas que se transforman en lágrimas
los domingos.
Porque te echo de menos cada vez más cuando te vas
los domingos.
Y estas son las malditas razones por las que siempre odiaré los domingos. No me haréis cambiar de opinión.
Las únicas personas que merecen la pena son aquellas que, al marchar, te dejan una mirada distinta clavada en la retina.
La razón por la que nunca ordeno mi casa
los sábados
es por si acaso decido no dormir sola.
Que quien quiera adentrarse en la selva
conozca que dentro vive un león
-como decía mi madre:
vaya leonera habitas, hija-
Pero hoy
hoy es distinto.
He decidido poner guapa la cocina
lavarle la cara al sofá
poner las sábanas de fiesta
y calibrar mi tocadiscos.
He sacado el vinilo
que siempre pongo
los domingos
por si decides quedarte,
que parezca eterno.
Sigo esperándote.
Ojalá supiera secar las lágrimas que nunca te caen
como tú sabes hacerlo con las mías
cuando se vierten a raudales.
Como perro
que sabe
que lo que fuera amor
no entiende de olvido.
-Ada Salas-
viernes, 19 de febrero de 2016
Tú no crees en las segundas oportunidades.
Y yo soy de hacerlo todo mal a la primera.
domingo, 14 de febrero de 2016
Hay que ser muy hijo de puta.
Para que San Valentín caiga un domingo.
Tendría que ser ilegal.
O al menos muy inmoral.
Que diera vergüenza celebrarlo, vamos.
Por respeto a los solteros y las solteras.
Porque: ¿Nosotros nos metemos con tu conformismo?
No.
Nosotros no decimos nada.
Asistimos impasibles a esa exaltación del amor romántico.
Que encima cada vez empieza antes y antes.
San Valentín no viene en oleadas, no,
Ahora las cosas grandes, las que joden de verdad, vienen en actualizaciones.
De amigos y amigas que se aman.
Me alegro, de verdad, por ellos.
Pero me jode.
Porque yo sé de su aburrimiento cósmico y de las peloteras máximas.
Me las han contado.
Y ahora suben una foto de gracias mi amor por los 365 días compartidos.
Y yo pienso: Anda que no has tenido que comer mierda.
Como todos y todas.
Pero dilo.
No nos vendas esa felicidad irrealizable que nos creará frustraciones.
Un: A veces me encantaría que no existieras, pero hoy me gusta que estés aquí.
Eso sería mucho más realista.
Por eso, salvo honrosas excepciones, creo que San Valentín debería llamarse San Comemierda.
Porque lo que estamos festejando es el capitalismo de una emoción.
La espera de un regalo que confirme y enseñe lo demás.
El amor no tiene que ver con nada de esto.
Si alguien te tiene que recordar el amor es que vas jodido pero bien.
Yo no quiero 14 de febrero, ni París con aguacero.
Quiero lo que quiero todos los domingos de mi vida.
Despertarme con alguien.
Ir a dar un paseo y desayunar/almorzar.
Un paseo a un sitio cerca de casa porque luego hay que volver a echar la siesta.
Y follar en la siesta de los domingos.
El amor tiene mucho que ver con eso.
Quedarte en silencio sin saber cuál es tu brazo o tu mano.
Y luego hablar de las ondas gravitacionacionales o de que te gustaría que existieran cabras carnívoras.
Abrazarte y que ese abrazo de arranque la semana pasada de la cabeza.
Mientras el domingo es el poco ruido que sucede al otro lado de la ventana.
¿San Valentín?
Valientes todos los solteros y solteras del mundo.
Que no tenemos eso los domingos.
Que tenemos que aguantar las canciones.
Las películas.
El cincuenta por ciento de descuento.
¿Pero el amor no era lo único que era gratis?
Que tenemos que empezar el lunes a palo seco y con las mandíbulas apretadas.
Porque no nos conformamos.
Porque vencemos el miedo a estar solos y solas.
Porque no nos sirve cualquiera para tapar ese miedo.
Porque mira, que no.
Ojalá te celebraran el amor cualquier día.
Que te embistieran a besos en los pies por sorpresa.
Que un 37 de marzo te enseñaran por primera vez un árbol de hojas rojizas.
Que te escribieran un sendero de pistas hasta una cueva en la que hay una piedra con tu nombre.
Que nunca te dijeran te quiero.
Pero que te quisieran todo el rato y bien.
Que no lo clamaran a los cuatro vientos.
Que el viento lo hicieran entre tus piernas.
Cuatro.
O cinco.
O todas las que hicieran falta.
El amor es lo único que nos mantiene atados a la vida.
El amor romántico es el único que nos proporciona cierta clase de intimidad.
Y esa intimidad ha de servirnos para estar mejor y hacer las cosas mejor también.
Que no te engañen.
Si todo el año está mal.
Y hoy está bien.
No compensa.
Aquí estamos los solteros y solteras.
Vivas y vivos.
Un domingo cualquiera.
Esperando un mensaje de un amigo o de una amiga.
Que nos rescate.
Y nos lleve a hacer.
Algo simple.
Y sencillo.
Con la vida.
Roy Galán
jueves, 11 de febrero de 2016
Otra ronda de Whisky
Hay días que tu ausencia continua duele.
Duele mucho más que cualquier otro día.
Duele muchísimo más que cualquier otra cosa.
Al menos este folio me escucha todo lo que
-por miedo-
nunca llegaré a decirte.
Miedo no sé a qué.
Miedo a ti, supongo.
Miedo a mí.
Lo de siempre.
Otra ronda de Whisky,
bien cargada por favor.
Que este febrero
no llego a fin de mes.
El muy cabrón parecía ser primavera
de flores y manga corta
y ha llegado siendo frío y tormenta.
Ojalá, a veces, pudiera no existir.
Suso, me dijo que era mi derecho.
Pero existir últimamente resulta más
una obligación.
¿Le parece a usted correcto que un ingeniero haga versos?
No cojas la cuchara con la mano izquierda.
No pongas los codos en la mesa.
Dobla bien la servilleta.
Eso, para empezar.
Extraiga la raíz cuadrada de tres mil trescientos trece.
¿Dónde está Tanganika? ¿Qué año nació Cervantes?
Le pondré un cero en conducta si habla con su compañero.
Eso, para seguir.
¿Le parece a usted correcto que un ingeniero haga versos?
La cultura es un adorno y el negocio es el negocio.
Si sigues con esa chica, te cerraremos las puertas.
Eso, para vivir.
No seas tan loco. Sé educado. Sé correcto.
No bebas. No fumes. No tosas. No respires.
¡Ay sí, no respirar! Dar el no a todos los nos.
Y descansar: Morir.
-G. Celaya-
martes, 9 de febrero de 2016
Habitualmente las personas que más ríen
tienen más dolor en cada una de sus sonrisas
que una sola lágrima
de las personas que más lloran.
Ya ves.
¿Cómo coño no iba a enamorarme
de alguien que me enseñó a querer(me) más?
Que me dio la paciencia que nunca tuve.
Que me puso luz donde todo era oscuridad.
Risa, donde todo el resto de mi ser sucumbió.
¿Cómo no iba a estar loca por ti
si me habías devuelto a la vida?
martes, 2 de febrero de 2016
Asegúrate de llegar.
Pero, sobre todo, asegúrate de disfrutar por el camino. De observar cada detalle. De perder el sentido. De empaparte de cada gota, de cada instante. Asegúrate de no llegar, sin antes, haber vivido.
Pero, sobre todo, asegúrate de disfrutar por el camino. De observar cada detalle. De perder el sentido. De empaparte de cada gota, de cada instante. Asegúrate de no llegar, sin antes, haber vivido.
Desnudar vuestra poesía,
forzarla a ser mía.
Violar la métrica
de vuestros versos,
y esclavizar su tempo.
Así como vosotros
hacéis esclavos a los hombres
yo haré mía la poesía.
lunes, 1 de febrero de 2016
un día de esos oscuros.
Es 20 de enero y es un día de esos oscuros
Madrid parece el sitio más triste del mundo
Hay restos de guerra en las calles que me rodean
Nuestra guerra nunca empezó, por eso nunca acabará.
He conocido a alguien que me recuerda a ti
Es guapo y amable y hace siempre por sonreír
Es fan fatale de Cohen a diferencia de ti
No significa nada pero es así.
Sé que no debo sucumbir
a esta manía mía de repetir
a esta manía mía de repetir
lo que está probado que no me hace feliz.
Bajo las escaleras decidida a hablar con él
No pienso perder los papeles con mi desmesura esta vez
Pero eso que llaman orgullo yo no sé lo que es
Y para cuando me dé cuenta es muy tarde otra vez.
Sé que no debo sucumbir
a esta manía mía de repetir,
esta manía mía.
Le digo: "A partir de mañana sólo podremos ser amigos"
Pero hoy seremos los amantes del puente
Sólo hoy seremos los amantes del puente
Sólo esta vez seré Michelle.
Madrid parece el sitio más triste del mundo
Hay restos de guerra en las calles que me rodean
Nuestra guerra nunca empezó, por eso nunca acabará.
He conocido a alguien que me recuerda a ti
Es guapo y amable y hace siempre por sonreír
Es fan fatale de Cohen a diferencia de ti
No significa nada pero es así.
Sé que no debo sucumbir
a esta manía mía de repetir
a esta manía mía de repetir
lo que está probado que no me hace feliz.
Bajo las escaleras decidida a hablar con él
No pienso perder los papeles con mi desmesura esta vez
Pero eso que llaman orgullo yo no sé lo que es
Y para cuando me dé cuenta es muy tarde otra vez.
Sé que no debo sucumbir
a esta manía mía de repetir,
esta manía mía.
Le digo: "A partir de mañana sólo podremos ser amigos"
Pero hoy seremos los amantes del puente
Sólo hoy seremos los amantes del puente
Sólo esta vez seré Michelle.
-Tulsa. Los amantes del puente.-
domingo, 31 de enero de 2016
Balcones abiertos,
sol de enero.
Aretha en el tocadiscos
y yo, aún sigo soñando
que paseas por mi calle
y te encuentro en la puerta
-solo me había parado a escuchar-.
Y entonces, te beso.
Por todas las veces
que me dijiste
-no tengas miedo-
y no tuve el coraje.
Otro domingo
que te echo de menos,
ya ves.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
















