miércoles, 4 de abril de 2012



Odio haberte hecho daño, maldita sea. Odio escuchar las canciones y no ser yo quien llora. Odio pensar que piensas en mí, allá a lo lejos. Escuchar de boca de alguien cercano que preguntas por mí... Odio pensar que te preocupas. Odio pensar que estás sintiendo el dolor que yo sentí una vez y que, por desgracia, mi amor, hoy no siento yo por tí. Odio soñar cómo se desgarra tu corazón a mi paso. Odio temer encontrarte, por no poder soportar tus lágrimas llenas de mí, mi vida. Odio todo eso. Y por todo lo que lo odio, querido amor fugaz, me tengo que marchar. Y por todo lo que te quise, querido amor fugaz, no me volverás a ver.

No merecía la pena, y no quiero decir aquello, de ya te lo dije. En el fondo, tú no tienes la culpa. Y seguramente quien ocupa ahora mi cama, tampoco, pero no te aseguro que lo vaya a hacer distinto que contigo, querido amor. No sé en qué me he convertido. No sé dónde estoy. Pero consigo continuar. Consigo respirar, y eso... Eso es ahora mismo lo único que me importa. Pero no quise hacerte daño, no a tí, amor fugaz.


Lucille.

No se si llegas a entender que ya, no se desear de la manera tan desmesurada, inconsciente, innata que solía desear.
No se si comprendes, que me deshago en hilos de cristal, en estas sábanas que siguen impregnadas de ti.
Agonizo cada noche, rozando el camino de la indecencia y la inmoralidad. Me dejo llevar, pensando en ti, y rompo en lágrimas de placer muerto.
He de decirte querido Ed, que cautivo a cualquiera que brinde a regalarme dos horas de su tiempo, y que desde que ya no estás aquí suele ser cada noche, o día, o tarde ...
El deseo, ya no existe Ed, pero siempre podré vivir de mi propia compasión.

Lucille.






(painloveandrocknroll.blogspot.com)

Definición de perfección.

Jugó y perdió.
No hay más.

Everything is gonna be alrigth.





No woman, no cry.

martes, 3 de abril de 2012

Razones.







Tiene que pasar,se me va a pasar,eso de mirarte a la cara sin pensar...que se notaría.


Tiene que pasar,se me pasará,eso de escribirte cosas raras que al final...tú descubrirías...

Y no pienses mal,esta novedad,esta etapa que mi corazón debe calmar...


Por más que lo intento es tarde ya, esta vez me ha dado por cantar...Lo que a simple vista siempre se me nota..


Cada frase que te digo me derrota...me remuerde la conciencia y se me agotan...las razones para no pensar en ti.
Esta vez me quiero desahogar,prometer que se me pasará..(amigo)..


Conseguir mirarte sin temblar y que ya no te quiera enseñar lo que hoy me ha dado por cantar...Lo que a simple vista siempre se me nota.


Cada frase que te digo me derrota...me remuerde la conciencia y se me agota..las razones para no pesar en ti..


Y se me nota...


Cada frase que te digo me derrota..me remuerde la conciencia y se me agota..las razones para no pensar en ti..


Y que ya no te quiera enseñar lo que hoy me ha dado por cantar..lo que a simple vista siempre se me nota..


lunes, 2 de abril de 2012

A Mr.Tú.

Por que hoy tengo el día raro...


Conseguimos subir y bajar
era tan divertido, tan especial
inventamos el ritmo que nos gusta bailar

y ahora me despierto
con un sueño menos.



(Georgina. Rara)

Ví la noche llegar mucho antes de las seis.



Es tarde. No sé muy bien qué hacer y por primera vez después de mucho tiempo estoy totalmente sola en esta gran habitación. Y vienes a mi cabeza, Mr. Tú. Y aún no lo entiendo. Estoy en lo alto. Estoy tan alto que a veces creo que no sé volar por este cielo. Nunca estoy sola. Ni si quiera tengo tiempo para pensar en tí. Y sin embargo, hoy estoy aquí, pensando en ese tú que era tan yo.(Con la oferta arrubiada mirando la explanada...). Ya ves. Él. Alto, guapo, perfecto. Pero... ¿perfecto para quién? Tan perfecto que no es perfecto para mí. Y hoy, no sé muy bien por qué, me acuerdo de tí, y quiero escribirte, y recordar aquel verano en New York, reirnos de aquél final en el que el bueno siempre acaba mal... 


No sé cómo decírtelo. No creo en el amor. Y sin embargo, creí en lo que fue nuestro, en ese algo, en eso siempre creí. Cuán extraño es verlo todo desde aquí... Y desde el día en que no estas, ví la noche llegar mucho antes de las seis.

Ven.


Ven, devórame otra vez.

Animales.


No tenían nada en común, salvo las ganas de devorarse lentamente el uno al otro. Se conocieron sin mucho preámbulo un Sábado en la noche madrileña. Ella, rubia, seria y algo alocada. Él, se había recorrido el mundo a lomos de su Harley. Ambos eran guapos, para qué negarlo, y tenían demasiado que decir, pero poco que decirse. Eran totalmente conscientes de que cada cita con excusa de un café que concertaban, era simplemente un paso protocolario, para que más tarde el deseo y la lujuria no pudieran considerarse un pecado, pero eran citas incómodas, tan incómodas como sólo a dos personas que lo único que quieren es comportarse como verdaderos animales, les puede resultar.... Eso es lo que eran, animales. No tenían remedio.

domingo, 1 de abril de 2012

viernes, 30 de marzo de 2012

Hay que follarse a las mentes.



El placer no está en follar. Es igual que con las drogas. A mí no me atrae un buen culo, un par de tetas o una polla así de gorda; bueno…, no es que no me atraigan, claro que me atraen, ¡me encantan! Pero no me seducen, me seducen las mentes, me seduce la inteligencia, me seduce una cara y un cuerpo cuando veo que hay una mente que los mueve que vale la pena conocer. Conocer, poseer, dominar, admirar. La mente, Hache, yo hago el amor con las mentes. Hay que follarse a las mentes.

jueves, 29 de marzo de 2012



Camino a la eternidad.








A thousand kisses deep.

Los cuentos de hadas..





Los cuentos de hadas son bien ciertos, pero no porque nos digan que los dragones existen, sino porque nos dicen que podemos vencerlos.


Ojalá me quieras libre...

Nunca usé un antifaz.

Y va liviano, mi corazón gitano, que sólo entiende de latir a contramano.
No intentes amarrarme, ni dominarme, yo soy quien elige como equivocarme.



Aprovéchame que si llegué ayer me puedo ir mañana,
que soy gitana.

Es más difícil ser Rey sin corona que una persona más normal...





El octavo día Dios después de tanto trabajar
para liberar tensiones luego ya de revisar
dijo todo está muy bien es hora de descansar
y si fue a dar un paseo por el espacio sideral




Quién se iba a imaginar que el mismo Dios al regresar
iba a encontrarlo todo en un desorden infernal
y que se iba a convertir en un desempleado más
de la tasa que anualmente está creciendo sin parar

Desde ese entonces hay quienes lo han visto
sólo en las calles transitar
anda esperando paciente por alguien
con quien al menos tranquilo
pueda conversar

Mientras tanto este mundo gira y gira
sin poderlo detener
y aquí abajo unos cuantos nos manejan
como fichas de ajedrez
no soy la clase de idiota
que se deja convencer
pero digo la verdad
y hasta un ciego lo puede ver

Si a falta de ocupación
o de excesiva soledad
Dios no resistiera más
y se marchara a otro lugar
sería nuestra perdición
no habría otro remedio más
que adorar a Michael Jackson
a Bill Clinton o a Tarzan

Es más difícil ser rey sin corona
que una persona más normal
pobre de Dios que no sale en revista
que nos es modelo ni artista o de familia real

Mientras tanto este mundo gira y gira
sin poderlo detener
y aquí abajo unos cuantos nos manejan
como fichas de ajedrez
no soy la clase de idiota
que se deja convencer
pero digo la verdad
y hasta un ciego lo puede ver 





(Shakira)


Es  más difícil ser Rey sin corona, que una persona más normal.
Este es mi NO. NO A LA HUELGA GENERAL. No a esta forma tan  horrible de manifestarse. Hoy he visto palos, han aporreado mi puerta, he visto como pintaban una fachada recién pintada, de una comunidad de vecinos con pocos recursos económicos y mis perros corrían asustados entre la multitud. No. Así no.
Defiendo la libertad de expresión y el derecho a manifestarse. Y por  eso mismo digo, ASÍ NO.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Hasta la pegatina.


Baila un poquito por la habitación,
Quiero comer tu manzana prohibida
Hasta la pegatina.

un café conmigo misma.



Me siento en una de las mesas del fondo de la cafetería de la Universidad con el objetivo de pasar ligeramente desapercibida del resto de la gente que entra y sale, que va y que viene. Alumnos que se sientan para el descanso de la comida. Alumnos que comparten historias, risas, llanto. Alumnos y alumnos. Y como siempre, como a mí verdaderamente me gusta, simplemente me siento y lo observo. Uno de los placeres que me suele conceder la vida es el de la invisibilidad de vez en cuando, así puedo observar cuidadosamente, sin molestar y vivir la vida de otras personas más. De fondo tengo una canción que fortalece el enlace de las moléculas que forman esta burbuja tan particular: Dance me to the end of love. Estoy tan metida en ella, y en lo que escribo que por un momento me pongo a bailar.... qué cosa tan maravillosa, dejarse llevar... Nunca suena demasiado bien. Mientras escribo, por segundos levanto la vista, hay tantas personas en esta misma sala que desearían huír ahora mismo... Y no se lo conceden, no está bien visto... No es lo que se debe hacer. No se toman ese café diario consigo mismo que nos recomienda Walter Dresel. A veces, nos prohibimos placeres por la autoimposición de unas reglas que creemos que son las correctas de la sociedad. Y no hay nada más bonito que mirar a aquella chica rubia, de la chaqueta rosa y las uñas amarillas, como se mueve al compás de una canción a la vez que regala unas letras a cualquier desconocido, porque es su hora del café, su hora del café consigo misma, y lo demás no importa...

Felicidad y paz en estado puro.

lunes, 26 de marzo de 2012

Bienvenida, Primavera.

Relato sacado de un audioblog... simplemente impresionante.


Hay quien no entiende que la distancia se acorta cuando se acercan los corazones...
Y parece que fue ayer...
Y parece toda una vida.



Un puñetero desastre

Llego al metro. Tres minutos. Me da tiempo a hacer una llamada. - Dime. Vale. Si. Todo terminó bien, gracias.- cuelgo. Se me cae todo. Llega el tren destino Villaverde Alto. Lo cojo como puedo. Mierda, no hay sitio libre. Espero a la siguiente parada. Se vacía un sitio, paso por debajo del brazo de un señor de media altura, le doy un golpe sin querer, pido disculpas y llego. Intento que no se me caiga nada. Se me cae. Pido disculpas y me río. No me muevo, con la esperanza de que cuando el chico sentado a mi derecha se Levante yo tenga el espacio suficiente para recolocar todo. Asi sucede. Se levanta y consigo acoplarme. Me doy cuenta de que negar que convivo con dos perros seria absurdo ahora mismo, ya que mis pantalones negro azabache, se han convertido en pantalones de zebra. Bueno, al menos voy a la moda, pienso. Recibo emails de confirmación de Florencia, ya tengo que buscar piso. Recibo emails de confirmación de Telefónica, reenvio mi curriculum. Recuerdo que si me quiero ir a Chicago tengo que empezar a moverlo ya. Lo hago. Me dispongo a estudiar y me doy cuenta de mi estampa. Una chía rubia, algo despeinada, con unos pantalones llenos de muestras de cabello canino una carpeta verde en la que pone palabras raras llena de huellas de maquillaje y un boli roto de Cartier. Y me sonrio. No me queda otra, tengo que pasar el resto de mi vida conmigo misma, no me queda mas remedio que aceptar que soy un puñetero desastre en todo mi esplendor y quererme con todo mi corazón...

más de cien mentiras... que valen la pena!




Tenemos memoria, tenemos amigos,
tenemos los trenes, la risa, los bares,
tenemos la duda y la fe, sumo y sigo,
tenemos moteles, garitos, altares.
Tenemos urgencias, amores que matan,
tenemos silencio, tabaco, razones,
tenemos Venecia, tenemos Manhattan,
tenemos cenizas de revoluciones.
Tenemos zapatos, orgullo, presente,
tenemos costumbres, pudores, jadeos,
tenemos la boca, tenemos los dientes,
saliva, cinismo, locura, deseo.
Tenemos el sexo y el rock y la droga,
los pies en el barrio, y el grito en el cielo,
tenemos Quintero, León y Quiroga,
y un bisnes pendiente con Pedro Botero.
Más de cien palabras, más de cien motivos
para no cortarse de un tajo las venas,
más de cien pupilas donde vernos vivos,
más de cien mentiras que valen la pena.
Tenemos un as escondido en la manga,
tenemos nostalgia, piedad, insolencia,
monjas de Fellini, curas de Berlanga,
veneno, resaca, perfume, violencia.
Tenemos un techo con libros y besos,
tenemos el morbo, los celos, la sangre,
tenemos la niebla metida en los huesos,
tenemos el lujo de no tener hambre.
Tenemos talones de Aquiles sin fondos,
ropa de domingo, ninguna bandera,
nubes de verano, guerras de Macondo,
setas en noviembre, fiebre de primavera.
Glorietas, revistas, zaguanes, pistolas,
que importa, lo siento, hastasiempre, te quiero,
hinchas del atleti, gángsters de Coppola,
verónica y cuarto de Curro Romero.
Tenemos el mal de la melancolía,
la sed y la rabia, el ruido y las nueces,
tenemos el agua y, dos veces al día,
el santo milagro del pan y los peces.
Tenemos lolitas, tenemos donjuanes;
Lennon y McCartney, Gardel y LePera;
tenemos horóscopos, Biblias, Coranes,
ramblas en la luna, vírgenes de cera.
Tenemos naufragios soñados en playas
de islotes son nombre ni ley ni rutina,
tenemos heridas, tenemos medallas,
laureles de gloria, coronas de espinas.
Tenemos caprichos, muñecas hinchables,
ángeles caídos, barquitos de vela,
pobre exquisitos, ricos miserables,
ratoncitos Pérez, dolores de muelas.
Tenemos proyectos que se marchitaron,
crímenes perfectos que no cometimos,
retratos de novias que nos olvidaron,
y un alma en oferta que nunca vendimos.
Tenemos poetas, colgados, canallas,
Quijotes y Sanchos, Babel y Sodoma,
abuelos que siempre ganaban batallas,
caminos que nunca llevaban a Roma.


Joaquin Sabina.

sábado, 24 de marzo de 2012

Si vas a intentarlo...








Si vas a intentarlo, ve hasta el final.
De lo contrario no empieces siquiera. Tal vez suponga
perder novias, esposas, familia, trabajo, y quizá la
cabeza. Tal vez suponga no comer durante tres o cuatro
días. Tal vez suponga helarte en el banco de un
parque. Tal vez suponga la cárcel. Tal vez suponga
humillación. Tal vez suponga desdén, aislamiento… El
aislamiento es el premio, todo lo demás es para poner
a prueba tu resistencia, tus auténticas ganas de
hacerlo. Y lo harás, a pesar del rechazo y de las
ínfimas probabilidades. Y será mejor que cualquier
cosa que pudieras imaginar. Si vas a intentarlo, ve
hasta el final. No existe una sensación igual. Estarás
solo con los dioses, y las noches arderán en llamas.
Llevarás las riendas de la vida hasta la risa
perfecta. Es por lo único que vale la pena luchar."


Bukowski

viernes, 23 de marzo de 2012

miércoles, 21 de marzo de 2012

Ay Dios mío! Pero tú trabajas?

La oigo y me entran ganas de llorar. Una señora, de mediana edad, pelo castaño y delgadez preocupante comienza a hablar de algo. Propone una solución, ya que no tiene dinero y no ve justo que la gente se lo dé, sugiere que le den comida o un número de teléfono para contactar y que le den ropa usada para sus hijos. Se la ve preocupada, con cierta vergüenza por estar pidiendo en el tren. Seguro que ella no se imaginaba en esta situación antes de que le sucediera. Sabe que la gente llega cansada después de toda una jornada de trabajo y no quiere escuchar, no quiere esforzarse, sin embargo esa timidez, mezclada con una enorme sinceridad y falta de deseo de molestar hacen que todos los pasajeros del tren cambiemos nuestra vista despistada, centrada en nuestros problemas, ínfimos o no a su lado, y nos enfoquemos en ella. Casi llega a la siguiente parada y una chica inquieta por si no la puede ayudar después, intenta abordarla, se lo agradece y le dice que tranquila, que no hay prisa... Mientras sigue hablando la gente no puede evitar mostrar el deseo de ayudarla. Se acerca una chica muy joven y le da una cantidad que no logro adivinar y entonces... Ella se lleva las manos a la cabeza y dice... -Ay Dios mío! Pero tú trabajas?- y todos nos sonreímos... Y por un momento ha hecho que se nos ablande el corazón, que pensemos que no todo es tan importante y que se acreciente nuestra fe, en que la gente, es simplemente maravillosa.

Hoy vuelvo a casa feliz, después de todo...

Ritual de amor y muerte

Parecía que le satisfacía la sensación con que devoraba cruelmente a cada una de sus víctimas, poco a poco, sin pudor, sin dolor, sin temor. Siempre seguía el mismo ritual. La conquista. En la que sacaba sus plumas de seda de colores vivos, en la que acariaba con ellas a cada uno de ellos y les hacia sentir en un lugar seguro, plumas preciosas pero frágiles, aquellas con las que les envolvía y que tendrían que cuidar y proteger para el resto de su vida, o eso creían. El festín. Conquistada la presa, les hacia el amor, lentamente, fuertemente, y sin que a penas se dieran cuenta, les comía por dentro, iba saboreando cada uno de sus órganos, dejando intacto su corazón, de él ya se encargaría la propia víctima, ya se lo entregaban sin mucho esfuerzo mientras ella deslizaba su boca por sitios prohibidos. El desguace. Succionados todos los órganos y entregado el corazón, la presa se sentía vacía por dentro... Y sentía una dependencia extrema de aquel, aparentemente inocente ser. Les sentaba frente a ella, llena de todo, segura de que aquel débil hombre no podría vivir sin su presencia y les hacia hablar, le gustaba sentirse halagada, que le dieran cada trocito de su corazón en la mano, y entonces... Entonces les hacia masticarlo, triturarlo, hasta saborearlo, les torturaba de tal manera que no lo podrían recuperar. No necesitaba mucho, ellos, simplemente estaban dispuestos, mientras lo hacia, nunca le estaba de más, prestar alguna seña de humildad, cogiéndoles la mano y en ese momento... Justo en ese momento... Tras! No sé cómo, lograba que clavaran un puño en el ya masacrado corazón hasta que lenta y dolorosamente dejaba de palpitar.
Les daba un frío y apasionado beso en los labios y partía sin mucho reparo de la escena del crimen.

Y asi, es como siempre sucedía.
Si te dijera amor mío...
Que temo a la madrugada.
No sé qué estrellas son esas
Que hieren como amenazan...

martes, 20 de marzo de 2012

Así es y así será.


Prefería estar sola, porque sabía que si salía mal no lo soportaría.


A mí me gustaría.


Siempre fui poniendo parches,
creando segundas partes...
Hasta que me demostraste,
que no quiero olvidarte.

Breathe.



- Yo no miro.
- Eso es peor. Mira. Respira...

Y la fina aguja con una gota negra a punto de caer comienza a deslizarse por su pequeña muñeca. A penas siente dolor, nada es comparable con todo lo que ha sentido hasta ahora... Se desliza suave y bruscamente a la vez por la primera capa de su piel para dibujar el contorno de una letra que quedaría impregnada en su piel para el resto de la eternidad. Ya no había vuelta atrás. Últimamente le había dado por tomar decisiones bastante trascendentales e importantes en su vida, pero de momento, todo estaba yendo bien. Era una mezcla de cosquilleo doloroso y placentero. Placentero porque estaba haciendo lo que realmente quería, doloroso, porque tenia una aguja incrustada en su piel la cual derrochaba por cada poro que atravesaba, un flujo constante de tinta negra. Conversó con el maravilloso dibujante, el cual impresionado por su valía, no dejaba de alabarla. A veces, a una distancia de unos pocos centímetros, eso puede ser algo incómodo, pero aquello iba a formar parte de ella el resto de su vida, lo demás poco importaba... -Respira...- le decía Eduardo de vez en cuando. Y los dos estallaban en una carcajada, de ver que eso es lo que trataban de impregnar en aquella débil muñeca. -Ves? Es que a veces, se me olvida respirar...- y volvían a reír. Respirar. Algo tan sencillo, algo tan vital, algo tan necesario y a veces se nos olvida. Y si no respiras, mueres. Si respiras... Vives. Aquella palabra sólo estaba llena de vida y de esperanza. Llena de paz. Era un homenaje a la vida. Era algo que ni si quiera valoramos... El maravilloso hecho de poder respirar, es lo que nos permite seguir con vida, es lo que nos permite serenarnos en ciertos momentos de tensión. Es lo que nos permite seguir avanzando a nuestro ritmo y disfrutar... Era lo que siempre le decía su padre. Tras todos estos pensamientos salió de sus labios rojos un...-ya?- qué más quieres? Dijo Eduardo... Y sin a penas darse cuenta había tomado la decisión irreversible de recordarse cada día se su vida, la importancia de respirar...



jueves, 15 de marzo de 2012

Abril.



¿Quién me ha robado el mes de Abril?
¿Cómo pudo sucederme a mí?
Lo guardé en el cajón donde guardo el corazón...

(Joaquín Sabina)

la rubia platino.



Los besos que te dan las chicas malas
salen más caros cuando los regalan
y huelen a fracaso, 
pero el croupier me echaba cartas buenas
y la rubia platino era morena 
y el caso un gran caso.


(Joaquín Sabina)

No sé.


No sé, lo quiero. 
Pero sé lo que no quiero.

Envuelta en seda y pieles.


Dama, Dama,
Dama de alta cuna y de baja cama...

miércoles, 14 de marzo de 2012

El último refugio.


Adoro los placeres sencillos;
 son el último refugio de los hombres complicados.

(Oscar Wilde)

martes, 13 de marzo de 2012

por si me sale mal...


Paren la vida,
me quiero bajar,
Si estoy a tiempo,
quiero saltar 
por si me sale mal...

lunes, 12 de marzo de 2012

Guárdalo con amor.



No me dejes pasar, te puedo lastimar.
No confíes en mi interior, soy un depredador.
Un impulso vital, una mirada espacial.
Me atropellas sin corazón en toda la razón.

No te enseñes conmigo, no decidas por mí.
No te agarres a mi cuerpo, que te crece la nariz.

Tengo miedo, miedo miedo miedo,
no me gusta pensar que te tengo miedo.
Pero tú por favor, no me tengas miedo.

No me dejes hablar, te puedo desarmar.
No me digas lo que es mejor, todo es ciencia ficción.
Y en la recta final, bailaremos igual.
como dice nuestra canción, "guárdalo con amor".

No te enseñes conmigo, no decidas por mi.
No te agarres a mi cuerpo, que te crece la nariz.

Tengo miedo, miedo miedo miedo,
no me gusta pensar que te tengo miedo.
Pero tú por favor, no me tengas miedo,
no me tengas miedo, no me tengas miedo,
no me tengas miedo, no me tengas miedo.

La Toscana

Un libro mal abierto, una agenda compuesta por varios folios bien atados y un café terminado hará ya un par de horas, inundan mi mesa de estudio. No lo he conseguido. No he leído ni una letra de este maldito temario. Resignada, decido escribir, decido escribir y dedicarle un tiempo a eso que hace unos días que no  hago, soñar...

Florencia. Recuerdo, cuando todo se asemejaba extraño. Estudiamos italiano durante una semana por si acaso podíamos cumplir un sueño, pero era un poco difícil. Total, casi nadie puede... Soñamos primero con Paris, destino descartado por la prueba de nivel de idioma. Demasiado difícil. Siguiente destino, Milán, se veía más cerca, más palpable, imaginamos sus calles, su Universidad, vimos películas en Italiano, nos atrevimos a soñar... Milán. Por un momento, mientras cenaba con la tele de fondo una noche, decidí prestar atención, hablan de Italia, Florencia. ¡Qué maravilla de ciudad! Tampoco me importaría ir allí. Pero eso ya sería más complicado. Además iría yo sola... ¡Qué raro! ¡Qué miedo! Y así siguió pasando el tiempo. Llegó el día en que me dirían el destino, tuve que tomar la decisión en cuestión de un instante. Seis meses o un año entero. Florencia o España. Decidido. Florencia. Un año. Adjudicado. La impresora suena, sale el papel que certifica mi estancia durante un año lejos, muy lejos, y comienzo a soñar, un poco coartada, porque al final iría yo sola, y sobre todo, porque tenía a alguien a mi lado, a quién podría no gustarle la idea. Hoy, de repente, me he permitido de nuevo soñar. Pasear con Dan por aquellos lares... Recorrer la Toscana los dos en coche, nos imagino. Alquilaremos una furgoneta, o un coche grande y nos pasaremos semanas los dos recorriendo las ciudades más hermosas, un día dormiremos aquí, otro allí, sin importarnos demasiado. Sólo necesitamos un mapa, gasolina e ilusión, y de lo último vamos sobrados... Ya lo imagino, ya tengo ganas de irme, ¡Dios mío! ¡Qué de aventuras nos esperan! Prometo contarlas una a una, aunque sobre todo... ¡Prometo vivirlas!